miércoles, 2 de septiembre de 2026

MI SOLEDAD.

 Quiero arrancar de mí esta inmensa soledad,

olvidar que sin ti me envuelve la oscuridad.

Quiero al fin perdonar, curar lo que me provoca,

sentir que te me acercas, pero que tu piel no me toca.

 

Enséñame, por favor, a no estar tan cerca de ti,

ayúdame a olvidar todo lo que un día te di.

Siento que no hay más tiempo, que me cuesta subsistir,

busco desesperada algún motivo para vivir.

 

He luchado y he caído, pregunto en mi agonía,

por qué la vida me trata con tanta tiranía.

A ti, que me robaste los pedazos de las manos,

me dejaste en el vacío, sin mis sueños más humanos.

 

Lo di todo en mi entrega y me encuentro tan vacía,

se apagó en mi propio vientre la más dulce fantasía.

Me negaron el milagro, la ilusión de dar la vida,

y me quedo en el silencio, con el alma adolorida.

 

Quiero volver atrás, borrar todos estos años,

deshacer las ilusiones y evitarme los engaños.

Pues lo he entregado todo y no me queda ya nada,

solo el reflejo oscuro de una mujer desolada.

 

Ni siquiera puedo llorar, son palabras ya sin voz,

no me quedan ni las fuerzas, el silencio es tan feroz.

Quiero vivir y no puedo, me falta hasta el respirar,

solo quiero ya dormirme y nunca más despertar.

 

El arcoíris se ocultó, vuelve a llover en mi alma,

con un llanto tan ahogado que me roba toda calma.

Me siento triste, sola, tan herida y sin aliento,

ya no tengo más motivos en medio del sufrimiento.


MÁS ALLÁ DEL AMOR.

Quise arrancarte de mis pensamientos, pero tu nombre ya había echado raíces en mi alma.

 

Quise convencer a mi corazón de que no debía amarte, pero el corazón jamás ha sabido obedecer cuando se trata de ti.

 

Quise olvidarte… y terminé recordándote en cada silencio, en cada amanecer, en cada instante en que la vida se queda quieta y mi alma pronuncia tu nombre sin que mis labios lo digan.


Quise dejar de escribirte, pero ¿cómo podría hacerlo si eres tú quien despierta mis versos, quien convierte mis silencios en poesía y mis pensamientos en palabras?


A veces quisiera decirte solamente: “Te quiero”.

Pero esas dos palabras se quedan pequeñas frente a todo lo que siento por ti.


Porque contigo comprendí que existen sentimientos que no pueden medirse, que no caben en una frase ni pueden explicarse con la razón.


Contigo aprendí que amar es llevar a alguien dentro del alma incluso cuando no está cerca; es encontrar su presencia en la ausencia, su voz en el silencio y su recuerdo en cada latido. 

Por eso ya no quiero luchar contra este sentimiento.


Si amarte es un destino, lo acepto. 

Si pensarte es una condena, no quiero ser liberado.


Y si quererte significa entregar una parte de mi alma, entonces que sea tuya para siempre. 

Porque hoy sé que no eres solamente la mujer que amo…


Eres la inspiración de mis palabras, la dueña de mis pensamientos, el refugio de mis sueños y ese hermoso motivo por el que mi corazón aprendió a latir de una manera diferente. 

Por eso, cariño mío, no quiero decirte simplemente “te quiero”.


Quiero decirte algo mucho más profundo, algo que nace desde el lugar más sincero de mi ser: 

TE AMO.


Y si algún día las palabras dejan de existir, si el tiempo borra los recuerdos y el mundo entero guarda silencio, bastará con que mi corazón siga latiendo para que exista una última verdad: que mientras exista en mí un solo latido, habrá en él un lugar que llevará tu nombre.




Autor 

Antonio Carlos Izaguerri 

viernes, 21 de agosto de 2026

LOCA

¿Qué le pasaba?
Ella quería todo. 
Paz mental.
Economía estable. 
Y ser fit.

Pero ¿qué le pasaba?
No ves la realidad. Estás viviendo una idea.
Estás en una ilusión. Primero despertá y mirá a tu alrededor. 
Mírate.
Y luego hablamos de estabilidad. 

Loca, ¿qué le pasaba?
Ella quería hacer todo junto: estar en el pozo, afuera del pozo, construir en el pozo.
Pero su mente iba más rápido que su cuerpo y sus palabras eran más veloces que su lengua 
y se terminaba trabando y enredando.

Pero ahí estaba igual, la tipa.
Labura, tiene vida social, vicios y ganas de cambiar.
Pero como que la mente no le activa. Vive de la dopamina. 
Una vida sana suena aburrida.
La cabeza le trabaja mucho en estado normal y a veces tiene que descansar 
así que se fuma una que otra seca.

Pero aun así ahí la ves, actuando como si nada. 
Y cuando la conoces te das cuenta que está Loca.

Aun así, ¿cuál es la diferencia entre un loco y un adulto funcional?




Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

viernes, 7 de agosto de 2026

PARA TODA LA VIDA.

Hablé con las hojas muertas,

escuché la sabiduría de los árboles,

viajé por el mundo

 para huir de mis pensamientos

garabateé páginas con trazos desordenados

solo para imaginar cómo sería

 el cuerpo de la mujer que estaba buscando,

entraba en las tabernas,

rehuía conversaciones banales,

 solo quería beber y observar,

encontrarme con miradas cómplices

pero todas estaban ya inyectadas de alcohol,

seguí mi camino por callejuelas

de barrios poco recomendables,

en busca de la mujer para toda la vida,

vagaba entre calles cada más oscuras

escuchando, de vez en cuando,

gritos de peleas conyugales,

esquivando jeringuillas,

y vidrios de botellas rotas,

insinuaciones de viejas prostitutas.

Solo buscaba la mujer para toda la vida,

y, quizá, para encontrarla,

tendría de ahogarme en la mar. 




Autor 

Antonio Carlos Izaguerri 

jueves, 25 de junio de 2026

CON UN PERFUME DE LUNA.

Con perfume de luna te haré un 

versito con un pensamiento bonito, 

y que tú lo sientas en tu corazoncito.

Y me dirás 

Gracias amorcito está muy bonito 

y yo dichoso estaré ,ya que lo hice sencillito 

porque me inspire en ti mujer 

y es lo que siento y es lo que te escribo.


Espérame a las Seis,
cuando salga la luna
Dónde quiera que tu estéis,
te voy a dar mi fortuna
No me esperes a las Siete,
pues soy hombre de palabra
y si te digo que me esperes,
es preciso a la hora señalada
Espérame junto a la fuente
que queda en la plaza central
y sin dimes ni diretes
a esa hora te voy a llegar.
Sé que te gusta andar siempre perfumada,
porque eres una mujer bella como ninguna,
No te preocupes, hoy vas a estar regalada,
porque te voy a llevar un perfume de luna.


Te escribo bajito, casi en un susurro,
para que la noche te cubra de arrullo.
Que la luz de plata te roce la frente,
y sepas que te amo tan sinceramente.
Con perfume de luna y aroma de flor,
te entrego en mis letras todo mi calor.
No busco las rimas de grandes poetas,
solo que en mis brazos por siempre te sientas.
Guarda mi versito cerca de tu pecho,
que con toda el alma para ti fue hecho.
Y cuando la luna te vuelva a alumbrar,
sabrás que a tu lado siempre quiero estar.


De luna será el perfume.
Oh, luna estás muy lejana,
mejor, yo prefiero el de Ana,
Fragancia que no presume,
me lo da de buena gana
porque su belleza asume.

No necesita hechizos ni estrellas caídas,
el amor sencillo tiene su propia magia:
es el café tibio que calienta las manos,
el susurro que llega sin avisar.
Es un beso que brilla como luna llena,
un abrazo que se convierte en hogar,
no busca grandezas ni palacios dorados
solo dos almas que bailan al mismo compás.
Su magia está en lo pequeño, en lo puro,
en cada gesto que sale del corazón:
es el amor que crece como una flor silvestre,
hermoso sin quererlo, sencillo sin razón.


Amado contemplado
Bajo esta luna caminamos
Tu y yo de la mano
Conversando de tanto
Otras en silencio
Otras sintiendo este suave viento
Que por un momento
Me hace perder en este nuestro momento. 



Perfume de Mujer
Dime mujer que fragancia de rosa
Que me seduces tu piel mi preciosa
Todas las noches de Luna amorosa
Cuando te beso mi Luna gozosa.


Con perfume de luna
dibujas mi firmamento.
Como tú, no hay una.
Me orbitas en un momento.


Prefiero perder la cabeza por Dios
Que pedir permiso por la cabeza de una diosa
La luna es estrella natural, magia pura
Pues así es el amor de Venus, mera afrodita
Piel morena con canela, musa bronciadita
Que el cuerpo sigue siendo geometría de idólatras
Y un perfume lunar es fragancia colosal
Colosal como el cielo, fría como nada
Conquiste y fui galán, dueño de la luna o astronauta
Cuántas veces la bajé, cuántas veces no bastó
Cuántas veces pagué placer por voz,que atroz
Las veces que subí no pagaron lo que perdí
Tiempo que no valoré, vendí mi corona barata
Le puse precio a mi cabeza por musa cualquiera
Pero el amor viene y va como marea brava
Lo que no te dio una mujer a merecer
Lo heredarás de tus hijos, sangre de tu sangre
Amén... y que el cielo firme lo que la tierra calle....


Con perfume de luna
O perfume de sol
Yo te quiero a la una
Yo te quiero a las dos
A las tres y a las cuatro
Y a las veinte que restan
También te quiero amor
Con perfume de luna o perfume de sol


Con perfume de luna
me iría a acostar
para ver si la veo
mientras creo poder
admirar por la noche
esa imagen de paz
que pasea en el cielo
con cariño inmortal
mientras nos acompaña
en la noche ideal
para ver si el amor
se podría cantar
si miras a la luna
en su blanco portal
con perfume de hadas
que rodea el lugar.


Eres un sueño con perfume de luna. Tierra en que tú todo iluminas.
Con tu ser claro y tu blanca sonrisa. Con tu mirada curas mus profundas heridas.
Eres la hora, la flor sin espina, la fruta nas dulce y jamás mordida.
Eres la noche y la luz del día, el espacio lo llenas y todo vacías.
Eres un sueño de lluvia tan tibia. Voy atado a tu tiempo de sombras que brillan.


Un perfume de mujer,
seducen estos versos.
Entregando su querer,
Amando alma y cuerpo.

Yo trabajo como abeja,
en el panal de sus labios.
Y así; ¿quién se queja?
Me tiró, desde el armario.


La luna te mira siempre
desde su rincon prohibido.
se muere por poder verte
Para darle a la vida sentido.


Se extrapola en el río,
nace un nuevo nenúfar cada noche,
en el cielo una nube pálida y eterna.
Tu mirada se pierde, también sus arreboles,
dos mellizos traviesos de la luz.
El relente es la tímida alzada selenita,
puntillismo infinito,
forma una simetría de guarismos oscuros,
y tus luceros se numeran
igual que las estrellas,
fragmentados en vidrios sin imagen.
Así es tu fragancia, y tu silueta
donde se ve la luna es transparente.

Tu perfume se derrama
por el universo,
y los poetas hacemos
con su olor versos
tienes esencia
a pétalos de rosas,
Llenando a tu cara.
De fragancia.
Luna con aroma a flores.
Eres pura, eres blanca.
Y bonita como ninguna...


Con fragancia de flores
Y un rayito de luna,
Escribiré la fortuna
De éstos, nuestros amores;
Versitos de colores,
Que surgen de la bruma,
Pasión que se consuma
Exenta de rencores;
Tú eres mi inspiración:
Un verso sencillito
De mi gran frenesí,
Te doy mi corazón,
En este humilde escrito
Donde todo te di…


Con perfume de luna,
te abrazo tanto en la llena
como en la nueva,
sigo queriéndote.
Y mis brazos ya son más tuyos que míos.


La noche expulsa meteoritos,
no es destrucción: es un perfume extraído
de la textura blanca de tu alma.
Es el perfume que a la tierra cubre
con fotones de tu piel.
​Soy afortunado al oler tu ser;
respirarte evapora la hiel
de las sombras que cubren el manto celeste.
Soy afortunado al verte,
estar, tenerte,
en mi ventana paciente
que te espera y te siente.
​Caminando en el puente nocturno de tus pies,
que se dirigen diariamente a mi ver,
esperanzado de ser otra alineación del cosmos,
a tu lado expongo la materia de mi esbozo,
que has creado en el rebozo del existir.

Hoy lo que siento por ti
es el amor que se ha formado
con tu perfume y elixir,
que significa gravitacionar tu vida,
en nuestro amar.

Tan mutuo, con la brisa y el despertar,
quemándome a la espera;
el llegar desespera,
pero estás al final del fuego,
al final del alba.

Eso me trae calma.
Cuando se acaba la tortura del día,
te respiro todo el clima
creado de ti para la vida. 


¡Ay, amorcito mi amor queda pequeñito!,
cuando mi cielito se vuelve un hielito,
y mi corazoncito se da en un momentito,
en tu corazoncito un tiempo por un amorcito,
y el perfume de luna, queda impregnado en mí,
como dolorcito por un sólo amorcito...


¡Ay! Y con perfume de luna,
ávido en escala de grises.
A oscuras, la noche te ama.
Me tienes loquito en sus opacas matices.
Concilia el sueño, lunita.
Te vas y me dejas menguante...
Y aun con perfume de luna,
no puedo domar a la noche,
ni a su aguante necio, ni al triste.


Con perfume de luna,
la noche casta, hasta ti
ha de llegar y juntos
siempre juntos bailaremos
al compás de su brillo aromatizado y le llamaremos
Amor con aroma y luz.


Lluvia insulsa y furtiva,
fresca, espolvoreada
con forma de crepúsculo,
novicia de la luna,
aquellos rayos últimos,
contigo de trasfondo,
colmillo a la deriva por el cielo,
donde los horizontes te aprisionan.
Mascullando la cerrazón,
embadurnando el cénit,
garra reparadora del río sin oxígeno,
asfixia de algo que calme el riego
de entre tu comisura,
la más larga fragancia,
donde el beso es lo mismo que el tiempo, que nunca llega a unirse,
y muere estrangulándose con olor a inmortal.


Con perfume de luna se cae la noche medio torcida, como si el cielo no hubiera terminado bien su trabajo; la luz se escurre por los techos viejos y deja manchas suaves en las calles, y el silencio, que a veces tropieza, anda por ahí sin saber bien a dónde va, mientras todo parece más o menos hermoso, aunque nadie lo diga en voz alta.


Con perfume de luna llega la noche a nuestra ventana, para hacerme recordar que te quise con el alma, dejándome a veces pensativo el no saber si tu también me amabas, y me quedaba la noche pensando en el mañana, si volvería a oír tu voz al sentir tu llegada, o tal vez tendría tus besos, al sentarnos frente al jardín de rosas como dos enamorados de la vida en medio de tantas llamadas, que me decían a ratos que tu también me amabas y que no cejara en mis deseos de hombre ilusionado, que tal vez pronto te tendría sobre mi almohada.


Y cuando el silencio cubría despacio la casa,
yo buscaba tu nombre entre la sombra y la distancia,
porque hay amores que no hacen ruido,
pero dejan su canción guardada en el alma.
A veces la madrugada me encontraba despierto,
hablando con la luna de todo lo que callabas,
preguntándole al viento si tus pasos volverían
o si la vida simplemente nos separaba.
Porque quererte fue caminar sin mapa,
con el corazón abierto y la esperanza encendida,
como quien guarda una pequeña llama
para alumbrar los inviernos de la vida.
Y aún espero, sentado frente al jardín de los recuerdos,
que vuelvan aquellas tardes de miradas tranquilas,
cuando dos almas sin miedo ni prisa
creían que el amor podía vencer los días.
Si algún día regresas a mi puerta,
no traeré preguntas ni viejas heridas,
solo mis manos llenas de abrazos
y este amor que nunca aprendió a despedirse de tu vida.


Perfume de luna
del jardín una,
rosa era blanca.
Esta luna llena,
que amor busca,
volverá mañana.
Perfume de luna,
al jazmín opaca.
Mi jardín llena,
tu luz es blanca.
Mujer tu melena,
amor, amada luna,
te quiero blanca.


Y cuando el silencio cubría despacio la casa,
yo buscaba tu nombre entre la sombra y la distancia,
porque hay amores que no hacen ruido,
pero dejan su canción guardada en el alma.
A veces la madrugada me encontraba despierto,
hablando con la luna de todo lo que callabas,
preguntándole al viento si tus pasos volverían
o si la vida simplemente nos separaba.
Porque quererte fue caminar sin mapa,
con el corazón abierto y la esperanza encendida,
como quien guarda una pequeña llama
para alumbrar los inviernos de la vida.
Y aún espero, sentado frente al jardín de los recuerdos,
que vuelvan aquellas tardes de miradas tranquilas,
cuando dos almas sin miedo ni prisa
creían que el amor podía vencer los días.
Si algún día regresas a mi puerta,
no traeré preguntas ni viejas heridas,
solo mis manos llenas de abrazos
y este amor que nunca aprendió a despedirse de tu vida.





Autor 


Antonio Carlos Izaguerri