jueves, 25 de junio de 2026

CON UN PERFUME DE LUNA.

Con perfume de luna te haré un 

versito con un pensamiento bonito, 

y que tú lo sientas en tu corazoncito.

Y me dirás 

Gracias amorcito está muy bonito 

y yo dichoso estaré ,ya que lo hice sencillito 

porque me inspire en ti mujer 

y es lo que siento y es lo que te escribo.


Espérame a las Seis,
cuando salga la luna
Dónde quiera que tu estéis,
te voy a dar mi fortuna
No me esperes a las Siete,
pues soy hombre de palabra
y si te digo que me esperes,
es preciso a la hora señalada
Espérame junto a la fuente
que queda en la plaza central
y sin dimes ni diretes
a esa hora te voy a llegar.
Sé que te gusta andar siempre perfumada,
porque eres una mujer bella como ninguna,
No te preocupes, hoy vas a estar regalada,
porque te voy a llevar un perfume de luna.


Te escribo bajito, casi en un susurro,
para que la noche te cubra de arrullo.
Que la luz de plata te roce la frente,
y sepas que te amo tan sinceramente.
Con perfume de luna y aroma de flor,
te entrego en mis letras todo mi calor.
No busco las rimas de grandes poetas,
solo que en mis brazos por siempre te sientas.
Guarda mi versito cerca de tu pecho,
que con toda el alma para ti fue hecho.
Y cuando la luna te vuelva a alumbrar,
sabrás que a tu lado siempre quiero estar.


De luna será el perfume.
Oh, luna estás muy lejana,
mejor, yo prefiero el de Ana,
Fragancia que no presume,
me lo da de buena gana
porque su belleza asume.

No necesita hechizos ni estrellas caídas,
el amor sencillo tiene su propia magia:
es el café tibio que calienta las manos,
el susurro que llega sin avisar.
Es un beso que brilla como luna llena,
un abrazo que se convierte en hogar,
no busca grandezas ni palacios dorados
solo dos almas que bailan al mismo compás.
Su magia está en lo pequeño, en lo puro,
en cada gesto que sale del corazón:
es el amor que crece como una flor silvestre,
hermoso sin quererlo, sencillo sin razón.


Amado contemplado
Bajo esta luna caminamos
Tu y yo de la mano
Conversando de tanto
Otras en silencio
Otras sintiendo este suave viento
Que por un momento
Me hace perder en este nuestro momento. 



Perfume de Mujer
Dime mujer que fragancia de rosa
Que me seduces tu piel mi preciosa
Todas las noches de Luna amorosa
Cuando te beso mi Luna gozosa.


Con perfume de luna
dibujas mi firmamento.
Como tú, no hay una.
Me orbitas en un momento.


Prefiero perder la cabeza por Dios
Que pedir permiso por la cabeza de una diosa
La luna es estrella natural, magia pura
Pues así es el amor de Venus, mera afrodita
Piel morena con canela, musa bronciadita
Que el cuerpo sigue siendo geometría de idólatras
Y un perfume lunar es fragancia colosal
Colosal como el cielo, fría como nada
Conquiste y fui galán, dueño de la luna o astronauta
Cuántas veces la bajé, cuántas veces no bastó
Cuántas veces pagué placer por voz,que atroz
Las veces que subí no pagaron lo que perdí
Tiempo que no valoré, vendí mi corona barata
Le puse precio a mi cabeza por musa cualquiera
Pero el amor viene y va como marea brava
Lo que no te dio una mujer a merecer
Lo heredarás de tus hijos, sangre de tu sangre
Amén... y que el cielo firme lo que la tierra calle....


Con perfume de luna
O perfume de sol
Yo te quiero a la una
Yo te quiero a las dos
A las tres y a las cuatro
Y a las veinte que restan
También te quiero amor
Con perfume de luna o perfume de sol


Con perfume de luna
me iría a acostar
para ver si la veo
mientras creo poder
admirar por la noche
esa imagen de paz
que pasea en el cielo
con cariño inmortal
mientras nos acompaña
en la noche ideal
para ver si el amor
se podría cantar
si miras a la luna
en su blanco portal
con perfume de hadas
que rodea el lugar.


Eres un sueño con perfume de luna. Tierra en que tú todo iluminas.
Con tu ser claro y tu blanca sonrisa. Con tu mirada curas mus profundas heridas.
Eres la hora, la flor sin espina, la fruta nas dulce y jamás mordida.
Eres la noche y la luz del día, el espacio lo llenas y todo vacías.
Eres un sueño de lluvia tan tibia. Voy atado a tu tiempo de sombras que brillan.


Un perfume de mujer,
seducen estos versos.
Entregando su querer,
Amando alma y cuerpo.

Yo trabajo como abeja,
en el panal de sus labios.
Y así; ¿quién se queja?
Me tiró, desde el armario.


La luna te mira siempre
desde su rincon prohibido.
se muere por poder verte
Para darle a la vida sentido.


Se extrapola en el río,
nace un nuevo nenúfar cada noche,
en el cielo una nube pálida y eterna.
Tu mirada se pierde, también sus arreboles,
dos mellizos traviesos de la luz.
El relente es la tímida alzada selenita,
puntillismo infinito,
forma una simetría de guarismos oscuros,
y tus luceros se numeran
igual que las estrellas,
fragmentados en vidrios sin imagen.
Así es tu fragancia, y tu silueta
donde se ve la luna es transparente.

Tu perfume se derrama
por el universo,
y los poetas hacemos
con su olor versos
tienes esencia
a pétalos de rosas,
Llenando a tu cara.
De fragancia.
Luna con aroma a flores.
Eres pura, eres blanca.
Y bonita como ninguna...


Con fragancia de flores
Y un rayito de luna,
Escribiré la fortuna
De éstos, nuestros amores;
Versitos de colores,
Que surgen de la bruma,
Pasión que se consuma
Exenta de rencores;
Tú eres mi inspiración:
Un verso sencillito
De mi gran frenesí,
Te doy mi corazón,
En este humilde escrito
Donde todo te di…


Con perfume de luna,
te abrazo tanto en la llena
como en la nueva,
sigo queriéndote.
Y mis brazos ya son más tuyos que míos.


La noche expulsa meteoritos,
no es destrucción: es un perfume extraído
de la textura blanca de tu alma.
Es el perfume que a la tierra cubre
con fotones de tu piel.
​Soy afortunado al oler tu ser;
respirarte evapora la hiel
de las sombras que cubren el manto celeste.
Soy afortunado al verte,
estar, tenerte,
en mi ventana paciente
que te espera y te siente.
​Caminando en el puente nocturno de tus pies,
que se dirigen diariamente a mi ver,
esperanzado de ser otra alineación del cosmos,
a tu lado expongo la materia de mi esbozo,
que has creado en el rebozo del existir.

Hoy lo que siento por ti
es el amor que se ha formado
con tu perfume y elixir,
que significa gravitacionar tu vida,
en nuestro amar.

Tan mutuo, con la brisa y el despertar,
quemándome a la espera;
el llegar desespera,
pero estás al final del fuego,
al final del alba.

Eso me trae calma.
Cuando se acaba la tortura del día,
te respiro todo el clima
creado de ti para la vida. 


¡Ay, amorcito mi amor queda pequeñito!,
cuando mi cielito se vuelve un hielito,
y mi corazoncito se da en un momentito,
en tu corazoncito un tiempo por un amorcito,
y el perfume de luna, queda impregnado en mí,
como dolorcito por un sólo amorcito...


¡Ay! Y con perfume de luna,
ávido en escala de grises.
A oscuras, la noche te ama.
Me tienes loquito en sus opacas matices.
Concilia el sueño, lunita.
Te vas y me dejas menguante...
Y aun con perfume de luna,
no puedo domar a la noche,
ni a su aguante necio, ni al triste.


Con perfume de luna,
la noche casta, hasta ti
ha de llegar y juntos
siempre juntos bailaremos
al compás de su brillo aromatizado y le llamaremos
Amor con aroma y luz.


Lluvia insulsa y furtiva,
fresca, espolvoreada
con forma de crepúsculo,
novicia de la luna,
aquellos rayos últimos,
contigo de trasfondo,
colmillo a la deriva por el cielo,
donde los horizontes te aprisionan.
Mascullando la cerrazón,
embadurnando el cénit,
garra reparadora del río sin oxígeno,
asfixia de algo que calme el riego
de entre tu comisura,
la más larga fragancia,
donde el beso es lo mismo que el tiempo, que nunca llega a unirse,
y muere estrangulándose con olor a inmortal.


Con perfume de luna se cae la noche medio torcida, como si el cielo no hubiera terminado bien su trabajo; la luz se escurre por los techos viejos y deja manchas suaves en las calles, y el silencio, que a veces tropieza, anda por ahí sin saber bien a dónde va, mientras todo parece más o menos hermoso, aunque nadie lo diga en voz alta.


Con perfume de luna llega la noche a nuestra ventana, para hacerme recordar que te quise con el alma, dejándome a veces pensativo el no saber si tu también me amabas, y me quedaba la noche pensando en el mañana, si volvería a oír tu voz al sentir tu llegada, o tal vez tendría tus besos, al sentarnos frente al jardín de rosas como dos enamorados de la vida en medio de tantas llamadas, que me decían a ratos que tu también me amabas y que no cejara en mis deseos de hombre ilusionado, que tal vez pronto te tendría sobre mi almohada.


Y cuando el silencio cubría despacio la casa,
yo buscaba tu nombre entre la sombra y la distancia,
porque hay amores que no hacen ruido,
pero dejan su canción guardada en el alma.
A veces la madrugada me encontraba despierto,
hablando con la luna de todo lo que callabas,
preguntándole al viento si tus pasos volverían
o si la vida simplemente nos separaba.
Porque quererte fue caminar sin mapa,
con el corazón abierto y la esperanza encendida,
como quien guarda una pequeña llama
para alumbrar los inviernos de la vida.
Y aún espero, sentado frente al jardín de los recuerdos,
que vuelvan aquellas tardes de miradas tranquilas,
cuando dos almas sin miedo ni prisa
creían que el amor podía vencer los días.
Si algún día regresas a mi puerta,
no traeré preguntas ni viejas heridas,
solo mis manos llenas de abrazos
y este amor que nunca aprendió a despedirse de tu vida.


Perfume de luna
del jardín una,
rosa era blanca.
Esta luna llena,
que amor busca,
volverá mañana.
Perfume de luna,
al jazmín opaca.
Mi jardín llena,
tu luz es blanca.
Mujer tu melena,
amor, amada luna,
te quiero blanca.


Y cuando el silencio cubría despacio la casa,
yo buscaba tu nombre entre la sombra y la distancia,
porque hay amores que no hacen ruido,
pero dejan su canción guardada en el alma.
A veces la madrugada me encontraba despierto,
hablando con la luna de todo lo que callabas,
preguntándole al viento si tus pasos volverían
o si la vida simplemente nos separaba.
Porque quererte fue caminar sin mapa,
con el corazón abierto y la esperanza encendida,
como quien guarda una pequeña llama
para alumbrar los inviernos de la vida.
Y aún espero, sentado frente al jardín de los recuerdos,
que vuelvan aquellas tardes de miradas tranquilas,
cuando dos almas sin miedo ni prisa
creían que el amor podía vencer los días.
Si algún día regresas a mi puerta,
no traeré preguntas ni viejas heridas,
solo mis manos llenas de abrazos
y este amor que nunca aprendió a despedirse de tu vida.





Autor 


Antonio Carlos Izaguerri 

martes, 23 de junio de 2026

CIEGO AFÁN

Adiós digo al vecino,
al hermano,
al dios que me empuja,
al aire, a la tormenta.
Adiós a la muchacha que se quedó
perdida en mis poemas y nadie pudo
borrar, ni el tiempo, ni los viajes,
ni las lluvias. Y está en mí
a pesar de la oración que nunca
dije. Adiós a las corbatas,
a los zapatos viejos, heridos por el tiempo.
Adiós al traje aquél tan mío,
compañero de bodas,
bautizos y entierros. Adiós.

Me voy
hacia los ríos, pez
en busca de la luz.
Navegaré la bruma.
Dormiré en los helechos
como la forma de antigua canción.
Alrededor mío, sólo el recuerdo.
Ni libros, ni palabras ni voces
que me llamen. El agua nada más rodeándome,
dejándome nadar hasta la orilla
de mis propios sueños,
de mis propias venturas.
El ojo abierto, y en mis alas
acaso la prisa de llegar, de ir,
de venir y volver.
Toda la aventura del ciego afán
de amar, de estar aquí,
sin poder estar allá.

sábado, 6 de junio de 2026

A TI MUJER MIS PIROPOS.


Linda mujer, disculpe mi piropos,
la tarde está como usted que merece
escribirle una prosita que sepa amor
y cariño y su solo mirar me sabe
a ternura, hasta su caminar es como
una suave ola del mar donde me
imagino navegando en un océano de amor,
ese pensamiento quedará plasmado
por siempre en mi tierno corazón.


Y cuando la noche derrame
sus estrellas sobre el silencio,
pensaré en su sonrisa clara
como un faro alumbrando mis sueños.
Tal vez el viento le susurre
estas palabras nacidas del alma,
porque hasta el aire se vuelve música
cuando usted pasa tan calma.


Permita que mis versos sean el viento
que sople suavemente en su ventana,
para decirle al alba, en la mañana,
que usted es mi más dulce pensamiento.
No hay faro que me guíe en esta calma,
ni puerto más seguro en mi destino,
que el trazo de su andar en mi camino
y el brillo de su luz sobre mi alma.
Déjeme ser el náufrago dichoso
que encuentre en su sonrisa la marea,
y que en sus ojos limpios hoy posea
un cielo eternamente silencioso.


Y si la lluvia besa los cristales,
mi voz irá temblando entre la brisa,
buscando la tibieza de su risa
como buscan los mares sus canales.
Porque en usted la tarde se hace eterna,
y hasta la luna inclina su hermosura;
hay una dulce y mística ternura
que vuelve clara la penumbra interna.
Así mi corazón, humilde y lento,
seguirá navegando su mirada,
como una vieja barca enamorada
que encontró para siempre su firmamento.


Piropear con elegancia a la Mujer!
Para mi, màs que un placer es un deber
Por eso yo que soy de vieja escuela
De mi hermosa patria Venezuela
Regalo a las Mujeres! bellas flores
Recuerdos tengo yo de mil amores
Bailando muy sabroso los joropos
Disfrutando los màs bellos piropos.
Henry Alejandro Morales
El elegante del Amor!


Para que tanto piropo,
si viento soy que te envuelve
y tu hermoso andar sostiene
No necesitas mi acoso
Salvador Santoyo Sánchez.

Mujer, enigma eterno, universo en constante expansión,
tus ojos son dos luceros que iluminan mi corazón y mi razón.
Tu sonrisa, un amanecer que disipa toda sombra y desazón,
tu voz, una melodía suave que acaricia mi alma, sin condición.
Tus manos, caricias cálidas que sanan mis heridas más profundas,
tu cuerpo, templo sagrado donde la vida se crea y se funda.
Tu espíritu, fuerza indomable que desafía los límites y las fronteras,
tu inteligencia, un faro que guía a la humanidad hacia nuevas eras.
Eres la madre, la hermana, la amiga, la amante, la compañera,
la musa inspiradora, la guerrera que lucha y persevera.
Eres la sensibilidad, la intuición, la ternura, la compasión,
la sabiduría ancestral, la conexión con la creación sin dilación.
Tu belleza trasciende lo físico, lo efímero y lo superficial,
es la luz que emana de tu interior, la esencia de tu ser inmortal.
Eres la fuerza que impulsa al mundo hacia adelante, sin dudar,
la esperanza que renace en cada amanecer, sin nunca claudicar.
Mujer, te celebro en cada verso, en cada palabra que te dedico,
reconociendo tu valor, tu grandeza, tu poderío auténtico y mítico.
Que este canto sea un homenaje a tu ser, a tu esencia divina,
y un recordatorio de que eres amada, respetada y valorada, hoy y siempre, sin que nada se defina.


Una disculpa pero me he visto
En sus ojos
Que si he podido decirle un piropo
Le diría que mira como las estrellas
Que me veo imaginando
Que hay no solo un océano
Sino una galaxia
A la que deseo alcanzar
Y que quisiera que estuviera
En este simple mortal
Sintiendo tan cercano
Y tan acogedora presencia...


Morena de luna llena,
canela de amanecer,
cuando pasas por la acera
se detiene hasta el café.

Tienes tumbao’ de reina
y un mirar de carnaval;
si sonríes en la esquina
baila entera la ciudad.

Ay, muchacha quisqueyana,
flor de azúcar y de sol,
tu cintura tiene el ritmo
de una bachata de amor.

Con ese andar tan sabroso
y ese acento de palmar,
hasta el viento se enamora
cuando te oye conversar.


Estimados poetas que plasman sus letras,
a tan bellas musas con quien cada uno cuenta,
deleitan con sus acordes el oído de la aurora.
Melodía para el alma que eleva el autoestima,
al mirarnos al espejo y confirmar que la mujer
siempre es bella; y que el físico e interior
por su propia luz y apariencia brillan.
Henchida la piel de tan grandes halagos,
sale de mi cuenco erguido un gran agradecimiento
por tan magnífica balada que llevaré en mi pecho.


Tu me inspiras hermosa mujer
a decirte los mas lindos piropos
Es tan inmenso este tierno querer
que lo comparo con flores de heliotropo

Te llevo dentro de mi pecho
y jamás vas a salir de allí
A ti te otorgo todo derecho
para que me quieras solo a mi

Nunca voy a olvidarme de tu amor,
con fe y esperanza este cariño arropo
Yo te prometo que jamás te causaré dolor,
de mi solo recibirás los mas lindos piropos

Mujer... tu eres el piropo
Tus pasos tejen alfombras donde camino despacio,
tu risa crea jardines que perfuman mi universo,
cada gesto tuyo escribe el más hermoso de mis versos,
eres el libro que leo y no termino, gracias a los embelesos,
y en tu voz hallo el refugio que no encontré en ningún palacio.

Tu nombre sabe a promesa y ante ella me confieso,
contigo el tiempo se vuelve cómplice de mi delirio,
en tus manos he encontrado mi sazón y mi embeleso,
eres la razón por la que late este corazón de lirio,
mujer, eres milagro inmerecido, lo confieso.

Tu piel convoca y el deseo despierta mi locura,
cada curva de tu cuerpo es de seda que me quema,
eres el fuego y la sed, la respuesta y el dilema,
tu cintura la frontera donde pierdo la cordura,
y en tu boca está el pecado de tu alma tan pura.

Mujer halagada, tu sonrisa delata el placer
de escuchar tan apropiadas palabras;
dulce mujer de sentimientos nobles
este hombre merece tus mejores dotes.
Acepta segura y orgullosa este canto,
camina altanera por la sendera,
y que tu perfección sea la humildad
hacia quien te lo expresa.

Ella escuchó, bajando la mirada
los dulces piropos del cantor;
y una rosa de rubor callada
le floreció temblando en el color.

Quiso esconder la risa entre las manos,
mas la traicionó su corazón;
pues aquellos halagos tan galanos
le dejaron música y temblor.

Y al alejarse el noble caballero,
quedó la dama, quieta en el balcón,
guardando entre sus sueños el lucero
de aquella breve y dulce admiración.

Un piropo suena bonito
cuando se le dice a una
mujer con galantería.
Basta una sola palabra,
una frase, o un gesto
para sentirse
halagada, atractiva
y regala una sonrisa.

Me llegó tu piropo con el viento,
una ráfaga suave y delicada,
que estremece la piel y el pensamiento
en la tarde que cae silenciada.

Siento el tierno rubor en mis mejillas
al leer el romance que has brindado,
mientras muevo las páginas sencillas
admirando el piropo en el verso dado.

Penetró en los adentros de mi alma
esa prosa sutil con que me nombras,
devolviendo la música y la calma donde
antes el tiempo eran sombras.

Agradezco el halago, caballero,
las palabras de afecto y de nobleza,
que han dejado pintado un lucero
en el alma que el arte despereza.

Mujer ... solo el hecho de serlo ya es un piropo que Dios dio al mundo, somos la parte hermosa de la realidad confusa y difícil de este presente; solo ser una mujer y amar esta vida desde ese ángulo de la calma, el oscuro, el amor que hay dentro de todas y cada una es un piropo para los señores que comparten la vida con una.

Ser mujer da tanta belleza y satisfacción a la vida que se sabe que Dios se esmeró en nuestra creación después del hombre porque necesitaba más tiempo en pulir lo que hasta ahora había sido un ser humano.
Dios y sus piropos, somos las mujeres en el mundo para dar y compartir amor y vida.

Mujer, compañía y pilar fundamental eres
Amor floral que los piropos riegan tu faz
Uno no es suficiente, mil no son escasos
Ramos de rosas azules, rojas o blancas.
Obvio, el secreto tiene su importancia, símbolo del amor mero,pleno...

Gracias,a los viejos tiempos al viento,
Tú risa y ojos son mi alimento y mi luz
Alojo, en el cobijo del amor,alma de aula
Canción es musa de piropos y pitiminis
Icaro sutil al astro rey por su doncella
Acaro de mi alfombra roja estalla
Su alba ilumina el timón de mi barca..

Primor,de belleza ignata, eclesiástica ir
O venir, apreciar a esta mujer zafiro
Razón elemental de mi piropo Valentino..

La gema es de mi cortejo tus labios es
Ardor en brasas a mis brazos cual fuego

Ingenio, o sabio mago poema del misterio
Nacion Santa a una santa mujer como Eva
Voy hacer sincero,bruto y errante soy
Idioma de idiotas diosas del amor fugas
Tanto así porque eliminé la costilla
Amargue tu manzana,fruto prohibido vid
Cariño mío el cielo no se ganan por obra
Inmortal condena,como túnel prohibido lia
Oda mia,y honor a la verdad aunque duela.
Nunca pierdas tu cielo por un piropo y la cabeza por una mujer cualquiera...

Una disculpa pero me he visto
En sus ojos
Que si he podido decirle un piropo
Le diría que mira como las estrellas
Que me veo imaginando
Que hay no solo un océano
Sino una galaxia
A la que deseo alcanzar
Y que quisiera que estuviera
En este simple mortal
Sintiendo tan cercano
Y tan acogedora presencia...

Quiero decirle piropos,
Sacados del corazón
o alguna prosa de amor
que hable de sus lindos ojos;
usted lo merece todo:
el cariño que me dio
me ilumina como un sol
y me inspira si estoy solo:
Su andar es como de diosa:
Una elegante princesa,
Inmensa ola de placer;
Es usted como una gota
De aquel manantial de gemas:
Que enciende toda mi piel…

Pobre pescador soy, mas traigo en la red
versos de sal y luna para tu piel,
Linda sirena, perdona mi atrevimiento,
si mi voz tosca osa rozar tu viento.
La tarde se viste como tú mereces,
quieta, dorada, y en calma floreces.
Te escribo una prosita que sabe a mar,
donde el amor se aprende a navegar.
Tu mirar me sabe a ternura y espuma,
tu caminar es ola que el alma perfuma.
Me imagino a la deriva en tu vaivén,
surcando un océano de terciopelo y bien.
Y ese pensamiento, hechizo sin red,
quedará anclado por siempre en mi sed.
Mi tierno corazón, pobre y sin reproche,
te canta solo, bajo esta Luna de noche.

Siempre quise tener alas para volar;
como turpial, por los errantes mares.
Hoy crucé los huertos celestiales, pise los tejados más altos de inalcanzables estrellas. Al besar embelesado. La dulce ambrosía de tus deleitables labios.


Como el mar,
como los peces globo crucificados
en sus propias espinas,
me dirás que ha sido suficiente
la palabra amarga de mi verso
las horas felices en que callan
mis apenados rubores... 



Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

domingo, 24 de mayo de 2026

HABLANDO CON EL ALMA.


Podría decir que me rompe el alma recordar todo aquello y darme cuenta que tuve en mis manos la felicidad tanto tiempo y no lo vi. Una voz dentro de mí gritaba “es el”, no lo dejes escapar, pero no escuche. Podría decirlo, pero no puedo porque no hay alma, nada queda en su lugar, estoy vacía, gracias a mi triste cobardía.

 

Es raro otra vez dejar salir palabras desde mis manos, imaginar que es posible rehacer lo perdido, pero me gusta la sensación. No paran de moverse y dicen tantas cosas que no logro ordenar las ideas.

 

Me gustaría poder ser más clara y que se logren entender mis letras, pero el resumen más breve seria… Fui feliz sin pensarlo, hasta que cuando pensé ser feliz ya no lo era en realidad. Que extraño, ni yo lo entiendo, podría también decir que estuve llena de expectativas y sueños hasta que me arrancaron de cuajo toda sensación de felicidad y me prohibieron intentar ser yo otra vez.

 

Espero poder seguir mañana con mis locas letras e intentar transmitir con ellas lo que estuvo oculto en mí por tantos años. La niña que escribía garabatos en un papel sin esperar que fuera importante, pero eso era suficiente para ella. 




Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

SOMBRAS QUE HACEN EL AMOR.

Nuestros cuerpos se buscan,
como la luna anhelando al sol,
unidos en blanco y negro,
pinceladas de piel sobre piel.

En el borde de la luna oculta,
nos volvemos cielo y tierra,
donde el deseo eclipsa el día
y la cama se rinde a nuestros cuerpos.

No hay matices, solo tu aliento
susurrando secretos en mis labios,
mientras la penumbra nos envuelve
en un amor desnudo, de luces y sombras.

Tus manos, luna que oscurece
mi piel; sol que arde en el silencio,
nos transformamos en siluetas,
espejismos que se entrelazan,
fundidos en el claroscuro
de un amor que dibuja luces y sombras.

Es en la oscuridad donde te veo mejor,
cuando tu luz se oculta
y mi sombra te busca:
nos tornamos eclipse,
un instante eterno
donde la noche y el día
se funden en uno solo,
sobre el lienzo de nuestros cuerpos,
habitantes de la frontera
entre nuestra luz y nuestra sombra. 





Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

martes, 5 de mayo de 2026

DESCIFRANDO UN POEMA.


Descifrar un poema es como abrir un cofre,

encontrar un tesoro escondido en sus líneas.

No basta con leer las palabras superficialmente,

hay que sumergirse en su significado profundo.

 

Primero, observa la forma del poema:

¿tiene rima, ritmo, métrica definida?

¿o es un verso libre, sin ataduras ni cadenas?

La forma ya te dice algo sobre su intención.

 

Luego, analiza el lenguaje que utiliza:

¿es sencillo y directo, o complejo y elaborado?

¿emplea metáforas, símiles, personificaciones?

Las figuras retóricas revelan su visión del mundo.

 

Identifica el tema central del poema:

¿de qué habla, qué sentimiento expresa?

¿es sobre el amor, la soledad, la naturaleza, la muerte?

El tema te da una pista sobre su mensaje.

 

Presta atención al tono y la voz del poeta:

¿es melancólico, alegre, irónico, reflexivo?

¿quién habla en el poema, a quién se dirige?

El tono y la voz te conectan con su estado de ánimo.

 

Relaciona el poema con el contexto histórico y cultural:

¿en qué época se escribió, quién era el autor?

¿qué influencias recibió, qué quería comunicar?

El contexto te ayuda a comprender su significado.

 

Pero, sobre todo, déjate llevar por la intuición:

¿qué te hace sentir el poema, qué imágenes evoca?

¿qué resonancia tiene en tu propia experiencia?

La interpretación personal es parte del proceso.

 

Descifrar un poema no es encontrar una única respuesta,

sino abrir un abanico de posibilidades.

Es un diálogo entre el poeta y el lector,

un encuentro de almas a través de las palabras.






Autor 

Antonio Carlos Izaguerri 

sábado, 18 de abril de 2026

INGENIERO DEL AMOR.

En la preparación de enamorarte 
estoy, nivelando los versos 
para cuando pueda encontrarte 
rellenarte completamente de besos. 

Y voy a construir un hermoso poema 
que hable de sus cualidades, 
su sonrisa alumbra como una gema 
que hace brillar ciudades. 

Trae una encantadora estructura 
que combina palabras y emociones. 
Con una tonada limpia y pura, 
el mejor himno entre naciones. 

Voy a sostener fuerte su cintura 
recorrer con besos su columna de acero 
elevandome en una caricia futura, 
cuando se trata de amar no pongo peros. 

De su cuerpo busco los puntos fijos 
de su dimensión seré su centro, 
de mis adjetivos eres el prefijo, 
de la vida y el amor eres lo que quiero 

Antes que el capítulo de la vida cierre 
de este hermoso amor le haré entrega, 
porque todo lo que tiene vida, muere. 
Como ese lindo jardín que riegas. 




Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

domingo, 5 de abril de 2026

FLORES PARA EL AMOR.

Me hundo en la tierra,
ya hace tiempo te fuiste,
no pude hacer nada,
son cosas de la vida,
pero me duele tanto.

Contigo se fue mi vida,
me muero de dolor.

De vez en cuando
voy contigo, allí estás,
debajo de una losa.
Me duele tanto.

Te llevo flores,
mi pequeña flor,
mi flor de ojos,
de ojos azules.

Pasó el tiempo
y sigue doliendo,
mientras florecen
flores para el amor,
mientras te añoro.

Mientras sé que estás,
que estás conmigo
desde la lejanía,
tú en el cielo
y yo muriendo
de dolor y de pena.

Mientras florecen
flores para el amor,
para llevarte ramos,
ramos de flores,
mientras me muero.

Sueño contigo de noche,
mientras me apago,
me voy muriendo.

Contigo se fue todo,
se fue mi dulce amor,
y yo me quedé solo,
a pesar de que estás,
estás conmigo desde allí,
desde el cielo. 



Autor 

Antonio Carlos Izaguerri 

sábado, 28 de febrero de 2026

EL DESALMADO.

Dicen que no tiene alma.

Que la dejó olvidada

en una guerra sin nombre

o la vendió por un instante de silencio.

Camina sin ruido,

con los ojos llenos de invierno

y las manos manchadas

de decisiones imposibles.

El desalmado no llora.

Aprendió que las lágrimas

son lujos de quienes aún creen

que alguien escucha.

Habla poco.

Y cuando lo hace,

sus palabras caen

como piedras en un lago sin fondo.

Pero nadie ve

que en su sombra

tiembla una llama diminuta.

Nadie sabe

que guarda en el pecho

una promesa rota

que todavía intenta cumplir.

Le llaman monstruo

porque no sonríe,

porque no tiembla,

porque no suplica.

No entienden

que el alma no siempre se pierde:

a veces se esconde

para sobrevivir.

El desalmado carga el mundo

sin pedir absolución.

Ama sin nombre.

Protege sin gloria.

Y cuando al fin se detenga,

cuando el polvo lo reclame,

quizá alguien descubra

que nunca estuvo vacío.

Que su corazón

latía en silencio,

más fuerte

que todos los que lo juzgaron