martes, 5 de mayo de 2026

DESCIFRANDO UN POEMA.

DESCIFRANDO UN POEMA

Noa Subin


AVISO DE AUSENCIA DE Noa Subin
Lamentableme me reubico de un lugar a otro en la riviera maya mexicana y no está a mi alcance contestar sus comentarios,debido a la falta de internet, en cuanto tenga oportunidad lo haré desde luego

DESCIFRANDO UN POEMA

 

Descifrar un poema es como abrir un cofre,

encontrar un tesoro escondido en sus líneas.

No basta con leer las palabras superficialmente,

hay que sumergirse en su significado profundo.

 

Primero, observa la forma del poema:

¿tiene rima, ritmo, métrica definida?

¿o es un verso libre, sin ataduras ni cadenas?

La forma ya te dice algo sobre su intención.

 

Luego, analiza el lenguaje que utiliza:

¿es sencillo y directo, o complejo y elaborado?

¿emplea metáforas, símiles, personificaciones?

Las figuras retóricas revelan su visión del mundo.

 

Identifica el tema central del poema:

¿de qué habla, qué sentimiento expresa?

¿es sobre el amor, la soledad, la naturaleza, la muerte?

El tema te da una pista sobre su mensaje.

 

Presta atención al tono y la voz del poeta:

¿es melancólico, alegre, irónico, reflexivo?

¿quién habla en el poema, a quién se dirige?

El tono y la voz te conectan con su estado de ánimo.

 

Relaciona el poema con el contexto histórico y cultural:

¿en qué época se escribió, quién era el autor?

¿qué influencias recibió, qué quería comunicar?

El contexto te ayuda a comprender su significado.

 

Pero, sobre todo, déjate llevar por la intuición:

¿qué te hace sentir el poema, qué imágenes evoca?

¿qué resonancia tiene en tu propia experiencia?

La interpretación personal es parte del proceso.

 

Descifrar un poema no es encontrar una única respuesta,

sino abrir un abanico de posibilidades.

Es un diálogo entre el poeta y el lector,

un encuentro de almas a través de las palabras.






Autor 

Antonio Carlos Izaguerri 

sábado, 18 de abril de 2026

INGENIERO DEL AMOR.

En la preparación de enamorarte 
estoy, nivelando los versos 
para cuando pueda encontrarte 
rellenarte completamente de besos. 

Y voy a construir un hermoso poema 
que hable de sus cualidades, 
su sonrisa alumbra como una gema 
que hace brillar ciudades. 

Trae una encantadora estructura 
que combina palabras y emociones. 
Con una tonada limpia y pura, 
el mejor himno entre naciones. 

Voy a sostener fuerte su cintura 
recorrer con besos su columna de acero 
elevandome en una caricia futura, 
cuando se trata de amar no pongo peros. 

De su cuerpo busco los puntos fijos 
de su dimensión seré su centro, 
de mis adjetivos eres el prefijo, 
de la vida y el amor eres lo que quiero 

Antes que el capítulo de la vida cierre 
de este hermoso amor le haré entrega, 
porque todo lo que tiene vida, muere. 
Como ese lindo jardín que riegas. 




Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

domingo, 5 de abril de 2026

FLORES PARA EL AMOR.

Me hundo en la tierra,
ya hace tiempo te fuiste,
no pude hacer nada,
son cosas de la vida,
pero me duele tanto.

Contigo se fue mi vida,
me muero de dolor.

De vez en cuando
voy contigo, allí estás,
debajo de una losa.
Me duele tanto.

Te llevo flores,
mi pequeña flor,
mi flor de ojos,
de ojos azules.

Pasó el tiempo
y sigue doliendo,
mientras florecen
flores para el amor,
mientras te añoro.

Mientras sé que estás,
que estás conmigo
desde la lejanía,
tú en el cielo
y yo muriendo
de dolor y de pena.

Mientras florecen
flores para el amor,
para llevarte ramos,
ramos de flores,
mientras me muero.

Sueño contigo de noche,
mientras me apago,
me voy muriendo.

Contigo se fue todo,
se fue mi dulce amor,
y yo me quedé solo,
a pesar de que estás,
estás conmigo desde allí,
desde el cielo. 



Autor 

Antonio Carlos Izaguerri 

sábado, 28 de febrero de 2026

EL DESALMADO.

Dicen que no tiene alma.

Que la dejó olvidada

en una guerra sin nombre

o la vendió por un instante de silencio.

Camina sin ruido,

con los ojos llenos de invierno

y las manos manchadas

de decisiones imposibles.

El desalmado no llora.

Aprendió que las lágrimas

son lujos de quienes aún creen

que alguien escucha.

Habla poco.

Y cuando lo hace,

sus palabras caen

como piedras en un lago sin fondo.

Pero nadie ve

que en su sombra

tiembla una llama diminuta.

Nadie sabe

que guarda en el pecho

una promesa rota

que todavía intenta cumplir.

Le llaman monstruo

porque no sonríe,

porque no tiembla,

porque no suplica.

No entienden

que el alma no siempre se pierde:

a veces se esconde

para sobrevivir.

El desalmado carga el mundo

sin pedir absolución.

Ama sin nombre.

Protege sin gloria.

Y cuando al fin se detenga,

cuando el polvo lo reclame,

quizá alguien descubra

que nunca estuvo vacío.

Que su corazón

latía en silencio,

más fuerte

que todos los que lo juzgaron

sábado, 7 de febrero de 2026

MI CORAZÓN.

Tienes mi corazón en tus manos.
Lo arranque con mis manos,
Y lo puse en el tuyo.

Para que el día en el que mueras,
Y los gusanos comience a consumirte 
Al llegar al corazón, el que yo coloqué,
Sentirán el dulce sabor del amor tan puro y absoluto que te tengo.

Lo saqué de mi pecho aún latiendo,
Temblando, tibio,
Entregándole lo único que no podré recuperar.

No como una metáfora suave,
Como algo sincero y real.

No te lo di para que lo cuides y protejas,
Te lo di, para que lo podrás.
Te lo di, para que sea tuyo.
Para que lo tengas.
Para que deje de ser mío 
Y que empiece a existir solo por ti. 

Mi amor no sabe ser prudente,
Incluso si lo abandonas seguiría eligiendote,
No conoce el equilibrio ni la calma
Porque incluso cuando cada parte de mi ser se deshaga,
Mi amor por ti seguirá intacto,
Cómo un recordatorio al mundo de que hubo alguien que amo hasta el extremo.
De dejar su corazón descansar junto a ti. 




Autor 
Antonio Carlos Izaguerri 

UN ÁNGEL DE LUZ.


Hace tiempo que partiste 

y no he logrado entender por qué. 

Sin embargo, sé que en este momento 

ya estás mucho mejor. 

 

Fuiste una gran amiga y consejera, 

fuiste un ángel de Dios 

que vino a este mundo 

a darnos luz y tranquilidad. 

 

Te extraño, mi gran amiga. 

En ocasiones he deseado tanto 

salir a buscarte y decirte 

que me he sentido muy sola 

y que necesito un abrazo. 

 

Pero entonces recuerdo 

que ya no estás aquí, 

y en ese preciso instante 

me pongo sentimental. 

Al mismo tiempo, un alivio me invade, 

porque sé que tú y yo 

fuimos dos grandes amigas, 

y siempre fuiste mi confidente. 

 

Hoy me despido de una gran mujer, 

de una maravillosa madre, 

pero, sobre todo, 

de una excelente persona 

y de un noble corazón. 

 

Esa mujer que siempre 

me abrió sus brazos 

y las puertas de su hogar, 

a quien agradeceré siempre 

desde lo más profundo de mi corazón. 





Autor 

Antonio Carlos Izaguerri