Nunca olvidaremos nuestro amor,
aunque pretendas olvidarme …
tú me diste muchas cosas
para recordarte
y jamás se borrará
lo que vivimos tú y yo.
El amor no tiene caducidad,
cambia la piel y el lugar,
si ayer fui tu realidad
muy pronto me convertí en tu tempestad.
Y nos amamos con locura,
nos entregamos sin cesar,
jamás me pude imaginar
que hoy sea tu peor despertar.
Me queda la conciencia tranquila,
mis cadenas te llegaron a lacerar,
tú siempre quisiste volar …
amaste más tu libertad.
Yo en mi sitio me quedaré
con mi triste realidad,
si ayer fui tu alegre cantar,
hoy solo un absurdo silencio vivirá.
Quizá nunca vuelvas a sentir
un corazón tan enamorado de ti,
pero eso a ti no te importa,
no te preocupó nunca mi sufrir.
Y es que el amor no caduca,
cambia de lugar y de piel,
hoy que no soy más tu querer,
mis sentimientos los echaste a la basura.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
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