para bien o para mal
de instantes se hace la vida
y la vida acabará.
Los instantes nunca esperan
simplemente se nos van
son como el agua de un río
que corre buscando al mar.
A veces forman arroyos
a los que el sol secará,
hay quien desperdicia instantes
y a todos los mira igual.
Y también quienes los gozan
porque quieren progresar
cada momento es arado
en donde suelen sembrar.
La cosecha les da frutos
y flores en el rosal
en cambio quien no se afana
verá a su huerto marchitar.
Es ahora y es aquí
no hay que dejarlo pasar
los instantes son fugaces
y se habrán de terminar.
El ocio y el conformismo
a todo lo mira igual
no siempre cansa el esfuerzo
cuando se busca avanzar.
Todo cambia en un instante
y hay un instante final
no dejes que los instantes
te abandonen con la edad.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
No hay comentarios:
Publicar un comentario