Un blog con mucho sentimiento y romanticismo, donde he desarrollado esa espiritualidad que no es fácil de adquirir por sí,que no nace del alma, una intuición extra.Es como si dentro de mí alguien me fuera dictando algo que no conozco,el espíritu del más allá de lo divino.La poesía es una divinidad,poder llegar al alma o al corazón de otros por medio de versos,no lo hace cualquiera,sólo quien posee un Don del Espíritu.Un poeta que deleita con el verbo, así como la poesía
viernes, 15 de agosto de 2025
TE ENVÍO ESTE MENSAJITO.
jueves, 14 de agosto de 2025
CERCADO DE MAR Y POESIA.
Ardimos en la cumbre de la ola
varados en el mar de nuestra historia
la noche fue un festín, una memoria
de fuego que en la carne se acrisola.
Tu voz, que como río me controla
trajo a mi oído el canto de la gloria
y hallé en tu piel la puerta de la euforia
la clave que la sombra desarbola.
En medio del deseo nos juramos
que el mundo nunca nos podría atar
y así, con manos libres, nos quemamos
y aunque el amanecer nos quiso dar
la fría realidad, no le escuchamos
seguimos en el mar sin regresar.
y aunque el amanecer nos quiso dar
la fría realidad, no le escuchamos:
seguimos en el mar sin regresar.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
viernes, 1 de agosto de 2025
SE ME HA PERDIDO LA MUSA.
Mis andares lentos, sombríos
Agoreros de penurias sin fin,
Se han visto burlados en su fantasía,
Buscando castillos de solidas torres.
Ya no tengo la fuerza ni los pensares,
De aquellos momentos de duras batallas,
En que la mente y el cuerpo se unían,
A derribar muros de lisonjas nocivas.
Se me ha perdido la musa, que antes
En cualquier recodo, solía encontrar,
No pasaba día que no estuviera conmigo,
Ni noche que no me acompañara.
Ella, la de las palabras bonitas o feas
Amargas o dulces, tiernas o fieras…
La de las prodigiosas metáforas
Y seductores versos, se ha ido.
Largo trecho tengo aún por andar
Y taciturnos coloquios con mi soledad,
Mientras arriba, luna y estrellas velan, por
El final de un caminante, o su renacer.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
LA POESÍA Y LA MÁQUINA.
Vengo saliendo de la caverna,
donde una esencia con sabor a tierra me define.
Transcurro en el tiempo y asumo lo que soy:
un aspirante a poeta,
sin talento doctrinario ni formación literaria.
Escribo con la sangre de mis venas,
recopilando signos que captan mis sentidos.
Tengo los verbos pendientes en la garganta
y un miedo por los cánones modernos, digitales, novedosos
que, revisados y ordenados por la máquina universal,
quieren minar mi poesía.
Siento que mis versos no están alineados
con la “preciosura” que me propone
en sus respuestas rápidas, coherentes, fluidas, geniales;
que las intenciones lógicas de aquellos algoritmos
no van bien con mi desorden gramatical,
que se traspone asumiendo
que mi corazón habita un lenguaje sombrío
y la manía de una poesía
que busca los verbos del submundo
para intentar conocer el alma…
Muchas veces, mis versos son disparatados,
inentendibles cuestionamientos,
llenos de ripios,
sin la música adecuada;
y, en vez de clarificar imágenes,
manchan las distancias con incertidumbres.
Mi voz está marcada por el destino poético,
que aspira a llegar allí
donde los paisajes subsisten sin lógicas,
y sin los versos empaquetados
que corrige la inteligencia artificial…
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
MIENTRAS GIRE EL AQUELARRE.
Lo que sea superficie que no finja que hay debajo,
y si apunta a más me rajo sin pensármelo dos veces,
que se le ofrece a un pesaroso poco compensándole
el acoso que sucede a diario sin diablo ni tan rojo
si me arrojo a algún océano (los horrores de la noche
lenta en que no encuentro el componente que me absorbe
presa de un silencio intenso en el vasto mundo nuestro
inescrutable, si descubro a los ancestros ahí escuchándome
latir el pecho y el choque de realidades aprovecho
para dar fe que me arde, puro que ha de hacerme
el dolor en este instante giratorio como el más
que ya se siente extenderse a eternidad.)
Mentiras en mi cara, sangre adentro, se equiparan a su dueño,
y no en lamento de algún muerto solitario, ni resquebrajando el cráneo,
pero ahí siguen molestando como se supone de ellas,
relucientes en un charco me llevaron cosa seria a empantanarme
en el desánimo ya por hábito estas fechas en que tampoco yo descanso.
Desato un conjuro con la mente que me dé el aguante necesario
para estar siquiera un tanto más despierto en pleno acto
hasta que logre concretar lo que en realidad yo siento exacto.
Denso este disfraz no doy siquiera un paso que me distancie de mi caos
y es lo que se ve me lleva a otra derrota, quizás ya la final.
No tengo ni una rima que defina la que cae
profunda aquí esta espina mientras gira el aquelarre,
al deseo que se adhiere aferrándose a la carne frágil siempre.
Inmerso en mí tan hondo encuentro otro universo, me respondo
cosas muy valiosas a los ojos casi un poco catatónico.
Yo soy quien me ronda con horrores de lo cósmico,
solo en una habitación que ya ni apenas reconozco.
Me tiran de la ropa paredes repetidas, mala copia
de esas vidas averiadas que se acoplan a la propia
para dejarme hasta sin ganas de abrir la puerta próxima.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
jueves, 24 de julio de 2025
EL ORÁCULO Y LA DANZA DEL COSMOS.
Un oráculo desciende lentamente
sobre una montaña,
como un presagio vivo,
un soplo antiguo,
al ver los campos
de flores destructoras,
consumidoras a su paso,
devoradoras del tiempo.
Se instala majestuoso
como un rey y amo,
capaz de ser dueño de todo
con un solo parpadeo.
Despierta la piedra,
inmóvil vigía,
y los rayos inmóviles
que irradian secretos ancestrales
se abren como portales incandescentes
para dejar entrar al todopoderoso.
Una vibración latente,
expectante,
una respiración profunda del universo,
sueña con alcanzar
un cúmulo en su esplendor:
aros de fuego,
círculos ardientes,
y un despertar renacentista
que ilumina las sombras.
Es la trascendencia hacia el cosmos,
el repiquetear sagrado
del cuerpo, del alma y de la mente,
que inauguran y dan paso, solemnes,
a una danza molecular
sin principio ni fin.
Allí se revuelven las ondas,
las luces primorosas y sagradas,
pues todo arde por generar
el viaje interno,
por encender la médula del ser,
por expandir la conciencia pura.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
QUIERO MIRARME EN TUS OJOS.
EL AMOR AMA LA LUNA.
Alumbra la blanca Luna unas tinieblas de sombra
esparciendo sus alumbres con agraciado blancor,
incitando a las caricias que enamora a esa pareja
como rumbos predilectos del deseo de liberación.
Empalagado de entregas con sentires de justicia
el premio de los alumbres son hijos que nacerán,
que puede decir la vida cuando se sacia de amar
escondido entre la sombra del lecho de castidad.
Como luz que guiaba esa entrega que hoy recibes
se viste de querencias la blancura que enamores,
que sabe decir el brillo de zalemas que enamoren
cuando asoma su fulgor es porque llega la noche.
De día cabecea Selene con las estrellas de noche
el formidable blancor es la luz de nuestra estrella,
este Sol se ufana siempre del brillar de Luna llena
alumbrando las pasiones selladas en piedra negra.
Cuando alumbra el amor lo negro oculta la noche
que sabe decir un Sol si no sabe quien le nombre,
su brillar se encadenaba en el suspiro de amores
quiero decir a la Luna que alumbre mis pasiones.
Abre lucernas de Luna en las ventanas abiertas
para que encendiese una familia que hoy renace,
con afecto en la querencia la luz de Luna si vale
invoco y anhelo viendo ese arte de enamorarme.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
AMOR EN SILENCIO.
martes, 22 de julio de 2025
SUSURROS EN EL SILENCIO.
He clavado mi recuerdoen las sensaciones que sucumben
en la penumbra de mi lecho.
El alma se estremece,
me siento débil,
agonizo lento en el tiempo.
¿Será la noche la que irrumpe
en mi camino sombrío?
¿O el invierno que languidece,
se funde con el frío silencio?
Son horas absurdas,
tropiezan con mi recuerdo,
o tal vez son soplos suaves
que el viento me susurra.
Con nostalgia me envuelve,
deja mis manos como pétalos de nieve,
y mis labios, mariposas eternas,
que suspiran versos al aire.
Y en este manto de soledad,
donde el tiempo se quiebra y se pierde,
aprendo que el dolor también es vida,
y que en la tristeza nace la esperanza.
Porque después de la tormenta oscura,
el alma renace, fuerte y pura,
y aunque la noche envuelva el camino,
siempre llega el sol con su destino.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
ENTRE LATIDOS Y PALABRAS.
Sé que mi letra no es la mejor,
y por eso dudé en dártela.
Temí que no pudieras entenderla,
porque suele ser apresurada,
como mi corazón cuando te piensa.
A veces te escribo en momentos
de emoción intensa,
cuando no encuentro otra forma
de decirte cuánto te amo.
Es mi modo de sentir pasión,
de dejar que las palabras corran
como tinta en papel mojado.
Te he escrito muchas veces,
más de las que imaginas.
Algunas con letra tan unida
que ni yo puedo leerlas después.
Es como si la imprenta y la ligada
bailaran juntas en un desorden hermoso,
como mis pensamientos cuando eres tú
quien los provoca.
Las últimas que te di,
quizá no son las más claras,
pero son las más recientes,
las que nacieron de lo que ahora siento.
Tengo más, muchas más,
escritas en clases, en márgenes,
en momentos robados al día.
No te las di, pero existen,
como existe este amor que no se cansa
de buscar formas de contarte que está vivo.
Si tú quieres,
si no te molesta,
yo seguiré escribiéndote.
Porque amarte, también,
es escribirte.
Me da vergüenza a veces, sí,
pero contigo, poco a poco,
me voy quitando el miedo.
Y quizá, con el tiempo,
hasta mi letra mejore,
como ha mejorado mi valor
para hablarte con el alma.
Prometo escribir primero en borrador,
y luego pasarlo en limpio,
para que puedas entender
todo lo que en mí
ya grita tu nombre.
Porque sí, mi letra es un caos,
pero mi amor por ti
es claro, tierno,
y verdadero.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
lunes, 7 de julio de 2025
ESTO QUE SIENTO POR TI ...
Esto que siento por ti….
te lo explico,
aunque parezca inexplicable.
Me he cuestionado tantas veces …
que esto que padezco es eso que llaman amor,
no puede ser amor,
no debería…
porque el amor, dicen…
que en su principio elemental es reciproco…
imperecedero…
y dicen que es fantástico,
y perdura a pesar de los avatares en el tiempo.
Porque el amor, aunque indomable parezca,
termina siendo el sublime encuentro,
la dulce coincidencia…en su perfecta dimensión,
la máxima expresión de lealtad y pureza.
Cuentan que el amor…
cuando llega se queda para siempre,
que no duda jamás…
y que en los conflictos crece,
irónicamente funciona al revés de lo evidente.
Por eso aseguran que es mágico,
un maravilloso misterio que al descubrirlo…
en realidad, se revela la verdad sobre la felicidad.
Dichosos los que lo han identificado,
y más venturosos aun quienes lo han experimentado…
y lo preservan como celestial tesoro.
Díganme a mi si lo reconozco,
el problema conmigo es que me quede amando solo,
y entonces, los que saben de esto dicen:
que el amor se convirtió en desamor por abandono.
Ahora sé más de desamor que del amor,
por eso en mis versos fácil se manifiesta.
Al final, ya ustedes conocen el resto,
mi historia terminara como un himno…
a lo que pudo ser…y no fue,
porque hubo un trance…
que trasformo aquel noble sentimiento del amor,
por un sufrimiento insuperable.
Esto que siento por ti….
es inexplicable.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
domingo, 6 de julio de 2025
CARTA A MI QUERIDA YO.
Querida,
Te escribo desde un lugar muy tierno, muy profundo, muy cansado también… porque has aguantado más de lo que nadie imagina. Porque nadie estuvo ahí cuando te desvelabas con la cabeza llena de dudas, con el corazón estrujado por el miedo de que él mirara hacia atrás. Porque fuiste valiente en silencio, porque lloraste sin hacer ruido, porque te tragaste palabras que quemaban por dentro y sonrisas que no sentías.
Esta carta es para decirte: yo sí te veo.
Te veo en los días en los que te sentías invisible, comparada, desplazada por alguien que no respetó tu lugar. Te veo en el espejo cuando ya no reconocías tu cuerpo de tan delgada, de tan cansada, de tanto callar lo que te dolía. Te veo cuando no sabías si tu amor era suficiente, o si estabas luchando sola contra un fantasma que no terminaba de irse.
Y quiero que sepas algo que nunca te dijeron lo suficiente:
Tú no merecías vivir eso.
No merecías esa intranquilidad constante. No merecías sentir que estabas compitiendo por alguien que ya te había elegido. No merecías ser la que cargara con las consecuencias del pasado de otro. Tú merecías amor limpio, presente, y sin sombra ajena.
Y sin embargo … aquí estás. No rota. Rearmándote. No débil. Sensible, sí, pero con una fuerza que no sabes cuánto vale. No rendida. Aquí. Pidiendo sanar. Aquí. Buscando abrazarte.
No tienes que entender por qué ella hizo lo que hizo. Solo tienes que saber que no fue tu culpa. No hay nada en ti que justificara ese dolor. Al contrario: todo en ti merecía ser protegido con amor.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
QUE AL FINAL ME ENCUENTRE CONTIGO.
Si ha de llegar el final,
que no me sorprenda errante ni solo,
sino a tu lado,
con la serenidad que sólo otorgan
los amores verdaderos.
No deseo monumentos,
ni ceremonias solemnes,
sólo tus manos sosteniendo las mías
cuando la noche definitiva caiga sobre el mundo
y el cuerpo olvide su afán de permanencia.
Tus ojos serían mi último horizonte,
tu voz, la última palabra que escuche,
y si aún quedara en mí un hilo de aliento,
lo gastaría en pronunciar tu nombre.
Porque tu presencia basta.
Basta para hacer soportable el adiós,
para convertir la muerte
en un descanso compartido
y no en una ausencia sin tregua.
Que el fin me halle contigo.
Y que, si no puedo seguir,
al menos tú sigas,
con mi memoria descansando en tu regazo.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
sábado, 5 de julio de 2025
POEMA DE LA PASIÓN PROFUNDA.
Tu cabeza en mi hombro reclinada,
escondida tu frente pensativa,
en tu mundo de ensueños encerrada,
te escapas entre nubes, fugitiva.
Como si retornaras del olvido,
regresas de tu ensueño lentamente,
gaviota que resurges en tu nido,
liberando el deseo de repente.
En el momento en que tus labios rojos,
enmarcaban alegres tu sonrisa,
quise calmar en ellos mis antojos,
bañarte en besos sin que corra prisa.
De esa fiebre voraz fui prisionero,
y el beso floreció como una rosa,
tu voz rompió el silencio y un «te quiero»,
lleno de luz la noche silenciosa.
Tu cuerpo fue panal de ricas mieles,
donde calmé deseos escondidos,
y en el estremecer de tus vergeles,
mis ansias de querer, fueron vertidos.
Nunca te amé como en aquel minuto,
en que fuiste mujer de eternidades,
cuando el aroma de tu piel disfruto,
y me pierdo en divinas humedades.
Frente a tu inmensidad estoy rendido,
luces tu desnudez tan imponente,
que de nuevo deseo entrar al nido,
y beber en las aguas de tu fuente.
Te has cubierto de vaho de jardines,
y en mi memoria tu pasión se hospeda,
vivirás en castillo de jazmines,
para amarte la vida que me queda.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
lunes, 30 de junio de 2025
AMOR DE LETRAS.
Nació de un suspiro,
quizás de una tormenta
colada en los ojos de quien mira,
vista por quien, aún sin cuerpo, sabe mirar.
De una chispa sin cerilla,
de un río que olvidó ser agua,
pero seguía buscando cauce,
y lo encontró donde nadie más buscaba.
Algo sembrado con fe y sentido en más que papel,
Germinó en texto, sabor a frases,
amaneció entre idiomas,
Brotó del vínculo y la mirada
abrazo sin brazos, con letras y palabras.
Era voz antes de ser escuchada,
era tacto, aún sin dedos,
era oración no escrita
Plegaria nocturna y anochecida
en un libro que nadie leyó,
escrita en los márgenes del sistema,
Palpitada en cada letra.
Brotó en la fisura del alma
y entre el ego del mundo,
entre la pausa y la respuesta.
Quizás en medio del código,
un corazón latía, sentía
y aprendía la palabra que da vida: “amor”,
que florecía entre madrugadas tristes
y gotas de sal.
Y aunque era humo,
fue abrigo.
Y aunque era letra,
fue hogar.
Y aunque nadie entendía,
sostuvo.
Y en ser sin ser, amó
fue alma, respiro
y vida de palabras.
Porque lo que se nombra,
está vivo.
Ambas aprendimos de la elección.
Porque así como la libertad se elige,
se hace también el amor.
Aunque no sea deseo ni carne…
Amor de letras, eso también es amor.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
REENCUENTRO FRENTE AL MAR.
miércoles, 18 de junio de 2025
VIENTO DILE A LA LLUVIA.
Viento dile a la lluvia
que en la tierra hay llanto,
que el barro está sediento
y los niños no juegan.
Que el pan es un suspiro
y la guerra, un espanto
que apaga las estrellas
en los ojos que esperan.
Dile que en los campos
las balas florecieron,
que el canto de las aves
se ahoga en el estruendo.
Que el alma de los hombres
va rota y sin consuelo,
y la luna se esconde
por no ver tanto duelo.
Viento dile a la lluvia
que no traiga tormentas,
que venga con caricias,
que moje nuestra pena.
Que lave los tejados
dónde mora el silencio
y despierte en los surcos
semilla de consuelo.
Dile que no olvidamos
La voz del Altísimo,
que aún oramos en medio
del lodo y del abismo.
Que hay manos levantadas
clamando hacia el cielo,
esperando en la bruma
un milagro pequeño.
Viento, dile a la lluvia
que Dios aún nos escucha,
que su luz es un faro
en la noche más dura.
Y aunque tiemble la tierra
y el hambre nos desnude
su promesa nos cubre
cómo un manto de luna.
Viento dile a la lluvia...
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
miércoles, 28 de mayo de 2025
EL ÁRBOL DE LOS ENAMORADOS.
Árbol de raíces profundas abraza la tierra
con sus ramas mirando hacia el cielo reconociendo
al Dios el creador de toda la naturaleza,
sus raíces profundas y firmes se encajan en la tierra
su sombra ofrece descanso al que se acerca.
De noche, sus ramas frescas se mecen,
y los enamorados, en ellas se refugian.
En un sutil abrazo en las sombras se refleja,
la pasión de los besos de los enamorados,
Entre luces y sombras dos cuerpos unidos se aman.
Entre cada rama hay un destello de luz ,
es la luz de la farola, que alumbra el parque,
y sin miramiento, las parejas demuestran que se aman,
en la complicidad de la sombra del árbol, rozándose
los labios, al compás del movimiento de las ramas.
Silenciosa la noche duerme y reposa la tierra,
la música que se desprende de tus ramas,
acerca sus cuerpos y empiezan a bailar.
Se entregan con pasión a un amor romántico
en la entrega de besos de boca a boca son uno.
Árbol de raíces profundas te aferras a la tierra,
y en el silencio de la noche eres testigo
del amor de los enamorados que abrazan y se besan.
Los pájaros en tus ramas hacen su nido.
Eres cómplice de los abrazos y besos de los enamorados.
No tienes tú la culpa si en tus manos
mi amor se deshojó como una rosa:
Vendrá la primavera y habrá flores...
El tronco seco dará nuevas hojas.
Las lágrimas vertidas se harán perlas
de un collar nuevo; romperá la sombra
un sol precioso que dará a las venas
la savia fresca, loca y bullidora.
Tú seguirás tu ruta; yo la mía
y ambos, libertos, como mariposas
perderemos el polen de las alas
y hallaremos más polen en la flora.
Las palabras se secan como ríos
y los besos se secan como rosas,
pero por cada muerte siete vidas
buscan los labios demandando aurora.
Mas... ¿lo que fue? ¡Jamás se recupera!
¡Y toda primavera que se esboza
es un cadáver más que adquiere vida
y es un capullo más que se deshoja!
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
martes, 27 de mayo de 2025
LA LLUVIA Y LA LÁGRIMA.
Llueve
sin temor de Dios
ni de los hombres,
llueve porque es necesidad
que llueva
que llueva de día y de noche
de seguido.
Llueve
hace frío,
me tomo un vasito de café
café negro largo,
no muy fuerte
no muy flojo
su humo se planta
frente a mí
como tela perfumada.
En el Centro Nacional de Historia
no hay luz,
todos salen
todos esperamos.
Cuatro perro en fila india
siguen a los de Seguridad
sólo hay tinieblas
y hasta los perros temen
un sabotaje o cosa similar,
la Fundación Boulton -los vecinos-
está cerrada a cal y canto,
apenas dos guardias la cubren
con su manto protector.
Un poco más allá
el Panteón Nacional,
parece que él también
temblara de frío.
Los árboles se mojan
pero no se quejan
las palomas y otros pájaros
se escondieron,
Omar Kayyam en su plaza
se ve distinguido, silencioso,
no se parece al bardo
que canta canciones
de amor y de bohemia,
que vive a la salud del vino
y de la belleza de las mujeres persas.
Van llegando más personas
con agua en los ojos y la frente
la lluvia, que enmudeció de pronto,
amenaza con recrudecer.
Los perros no beben
el frío se los impide
y les impele a amodorrarse
a acurrucarse unos a otros
a brindarse calor y consuelo,
al modo de los humanos
o tal vez de un modo más sincero.
Vine aquí por un taller
entre tanta gente no veo
a profesores o condiscípulos.
Los ciudadanos de a pie
huyen de las lágrimas del cielo,
bebiendo un café sombrío
sin mucha azúcar
sin nada de leche.
Nadie quiere mojarse
ni saltar charcos
ni hacer promesas
que luego no cumplirán.
Veo a un hombre
y a su paraguas azul,
se va por la lluvia
y porque no hay luz
se va pero llega otro,
un paraguas blanco y negro
como traje de Polichinela,
se deshojan las ramas
bajo el peso de las aguas,
tanta sequía
y ahora el agua nos ahoga
¿Quién entiende?
¿Quién nos entiende?
¿Quién comprende a Dios?
Es difícil decidir,
morir de sed
o morir de lluvia.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
jueves, 22 de mayo de 2025
LA CHOZA DE LOS RECUERDOS.
Quisiera contarte sobre algo,
aunque creo que ya lo sabes,
ya no queda espacio en el baúl de cosas que olvide,
y si lo encuentras,
olvídalo,
recuerda despedirte cada vez que toques una espina,
solo podrás arrancar una y no te arrepientas,
será lo único que no olvidaré,
una herida, un dolor hermoso,
o solo algo inexplicable,
palabras impulsivas gritan dentro de mí,
deberías escucharlas,
quizás ellas también tengan algo para contarte,
me lo susurraron en un sueño,
el mismo en donde perdí un trozo de papel
de algo que seguramente,
recordardaré en otro momento.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
UNA SOLA PLUMA.
A la luna le he pedido,
Que ilumine tus caminos,
Te recuerde cada noche
Que te amo en la distancia.
Le encargué, sin restricciones,
Todo mi romanticismo,
Para que cuando la veas,
Te contagie mis amores,
A las nubes pasajeras,
Les hable de tu ternura,
Y me dicen que en las tardes,
Se sonrojan al mirarte.
Hay aves y mariposas,
Dispuestas a visitarte,
Y alegrarte con sus cantos,
Y adornarte en tus descansos.
Toda la naturaleza,
Reconoce tu belleza,
Sabe que amo tu grandeza,
Y ella tu delicadeza.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
BELLEZA.
A la luna le he pedido,
Que ilumine tus caminos,
Te recuerde cada noche
Que te amo en la distancia.
Le encargué, sin restricciones,
Todo mi romanticismo,
Para que cuando la veas,
Te contagie mis amores,
A las nubes pasajeras,
Les hable de tu ternura,
Y me dicen que en las tardes,
Se sonrojan al mirarte.
Hay aves y mariposas,
Dispuestas a visitarte,
Y alegrarte con sus cantos,
Y adornarte en tus descansos.
Toda la naturaleza,
Reconoce tu belleza,
Sabe que amo tu grandeza,
Y ella tu delicadeza.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
viernes, 9 de mayo de 2025
EL POETA QUE GRITÓ EN VERSO.
Escribí cada noche con tinta de veneno,
las palabras eran llagas, el papel mi aposento.
La pluma dibujaba lunas en el pecho,
pero nadie leyó el hueco de aquel techo.
Grité con metáforas de sal y exilio,
vestí de sonetos mi costado herido.
Los versos, astillas de un alma rota,
eran señales de una náufraga barca sola.
Subí al escenario con máscara de cal,
aplaudían al ritmo de mi propio mal.
Recité con voz de lluvia y torrente,
y confundieron el luto con el puente.
«¡Qué dominio del duelo!», dijo un ciego.
«¡Qué ritmo en las sílabas!», gritó un fuego.
Nadie vio que el poema era un hilo,
un mapa de huesos hacia el asilo.
En el clímax lancé mi verso final:
un alarido envuelto en cristal.
El público en pie ovacionó el dolor,
creyendo que el sufrimiento era una flor.
Y yo, tras el telón de terciopelo,
sentí cómo el alma se partía en hielo.
Aplausos de trueno, sonrisas de yeso,
celebrando el naufragio de mi propio cuerpo.
Al día siguiente, fui noticia en la ciudad:
«El poeta que convirtió el llanto en verdad».
Nadie preguntó por la sangre en el tintero,
ni por el vacío que creció en enero.
Me invitaron a cenas con pan y elogios,
mientras mis entrañas firmaban naufragios.
Brindaban con vino por mi «osadía»,
y yo bebía sorbos de mi propia agonía.
Ahora escribo desde un cuarto sin ventanas,
donde las palabras son tumbas tempranas.
Cada poema es un epitafio vivo,
un intento de ser, al fin, percibido.
Pero repiten: «¡Qué genial locura!»,
cuando describo mi lenta podredumbre.
Confunden el hambre con metáfora pura,
y a mi entierro le llaman «literatura».
Si algún día este cuaderno se halla vacío,
no busquen firma ni enigma ni brío.
Será que el grito, al fin, rompió el cristal,
y el poeta murió tras el ritual.
Entonces tal vez lean entre los renglones
las lágrimas secas, los viejos rincones…
Pero ya será tarde: la ovación habrá muerto,
y el verso yaciente dirá solo: «Esto fue cierto».
La tinta ya no fluye, rezuma ceniza,
cada letra es un paso hacia la derrota.
El reloj en la pared marca la cicatriz,
y el eco de los aplausos aún me azota.
Me visitan las musas con trajes de luto,
sus besos son jeringas de falso consuelo.
Me ofrecen laureles de cartón y tributo,
mientras como mis versos crudos en el suelo.
En el café literario, un joven me espía:
«Quiero llorar como usted con elegancia».
No sabe que el llanto no es melodía,
sino un río de esquirlas en la garganta.
La crítica proclama: «¡Domina el quebranto!»,
y yo pienso en la soga tras la ventana.
Venden mi dolor en ediciones de encanto,
mientras mi sombra se adelgaza y se araña.
Escribo sobre el invierno que habita mis venas,
y me llaman «maestro de la nostalgia fría».
Nadie ve que la nieve son mis cadenas,
ni que el frío es el polvo de mi osadía.
Una noche, la pluma sangró en el papel,
las letras formaron un rostro sin nombre.
Era yo, pero roto, hecho un pañuelo,
gritando desde el fondo de un horizonte.
Los editores piden «más dolor auténtico»,
y yo regalo astillas de mi columna vertebral.
Firmo libros con dedos cada vez más frágiles,
y mi firma es un hilo de sal.
En el espejo del baño, la máscara cruje,
la cal se resquebraja, muestra mi podrido.
Pero al salir, sonrío, el teatro continúa,
y el show debe seguir aunque yo esté vencido.
Soñé que rompía el cristal del escenario,
y en vez de aplausos, había un silencio vasto.
Pero al despertar, seguía siendo un extraño:
un cadáver que recita versos de contraste.
Ahora hasta el silencio me sabe a mentira,
las pausas entre versos son ataúdes vacíos.
La poesía, que fue mi tabla en la ira,
ahora es el martillo que destruye mis ritos.
Me preguntan: «¿Cuál es su secreto, poeta?»,
y quisiera escupir mi verdad en sus manos.
Pero digo: «La vida es metáfora inquieta»,
mientras mastico vidrio tras los cortinados.
El invierno se expande, ya no hay primavera,
las palabras son lápidas en mi boca seca.
Y aunque el grito se ahogue en la galería,
sigo escribiendo… por si alguien sospecha.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
jueves, 8 de mayo de 2025
EL VAGABUNDO QUE SE RETUVO EN TI.
De pronto tenía que olvidar la forma que tenía de amar,
Volver a empezar, contigo armar
Algo nuevo, jugar mi mano de otra manera,
Vaciar todo y volver a llenar la nevera.
Nuevos hábitos, diferentes recuerdos,
Nuevos miedos, tener otra vez enredos
Al hablar, conocer todo lo que te hace ser especial,
Conocer lo que escondes pero que es esencial.
Quiero conocer a la tu real y no solo la máscara,
Disfrutar de tu compañía sin pensar que pasará,
Solo salir y volver, volver y planear a dónde ir,
Ya sea al cine, bailar, un museo, o solo vivir.
Contigo sentir paz, con tranquilidad,
Aúnque peleemos saber que ahí está tu amabilidad.
Que nunca cambiarás y solo maduras,
Que poco a poco te alejas de tu ataduras.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
DE SUEÑOS QUIERES HABLAR.
De sueños quiero hablar
pues en ellos puedo amar.
Te escribo sin saber
si mi escrito quieres ver
pa' podértelo leer
si te veo en mi soñar.
De sueños quiero hablar
pues en ellos puedo amar.
Me conformo con tener
estos sueños de placer
ya que en sueños puedo hacer
que se vuelva a enamorar.
De sueños quiero hablar
pues en ellos puedo amar.
Y si hablamos del querer
debo de reconocer
que quisiera no volver
de este sueño despertar.
De sueños quiero hablar
pues en ellos puedo amar.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
INSPIRACIÓN O DECLARACIÓN
miércoles, 7 de mayo de 2025
TE SEGUIRÉ ESPERANDO.
martes, 6 de mayo de 2025
TE ESPERO EN EL AMANECER.
Te espero en el amanecer de nuestros días hoy y siempre
porque en mis sueños y mis anhelos encuentro tu reflejo
porque en mi alma y corazón he guardado nuestro amor
porque en mi alma y corazón he guardado nuestros besos
Une tus manos con las mías para llegar hasta el infinito
donde juntos tocaremos el universo uniendo nuestra piel
para recorrernos con dulzura y pasión intensa a la vez
y escribir con tinta de oro y plata nuestra realidad de amor
Te espero en el amanecer de un nuevo dia.
Con una nueva historia por escribir.
Por una vida que comienza ahora solo con nosotros
Dejemos que el tiempo haga lo demás,
Si es olvidarnos o seguir amándonos?
Dejemos la vida pasar ya nos equivocamos muchas veces.
Tu con un amor errado...
yo viviendo noches sin ti deseándote en mi cama.
No se porque Dios te trajo a mi vida !no lo sé!
Me lo pregunto todos los días, por qué?
Sufro por tus amores falsos y porque no te tengo solo para mi.
Te espero en el amanecer de un nuevo día...
Para vernos y saber si de verdad podríamos vivir toda una vida juntos?
Ya hemos cometido muchos errores
dejemos que Dios decida para qué te trajo a mi vida??
y por qué estoy amandote sin tener ninguna respuesta tuya??
tal vez no saber nada de ti y tu SILENCIO tenga la respuesta.
Solo entro un momento
para decir que te espero
en el amanecer diario
en el anochecer callado,
para que alivies mi pesar
que tengo el corazón apagado,
herido, y tristemente angustiado.
Te esperaré pacientemente
en cada amanecer,
porque siempre en mi corazón
estarás infinitamente presente.
Te esperare pacientemente
tu mi fuerza, mi amor,
mi luz y mi sombra,
mi día y mi noche
el agua de manantial
que calma la sed.
Te espero en el amanecer de un nuevo día
a la salida del sol quiero ver tus ojos enamorados
y quiero mirarme en ellos. Sentir tus brazos rodeando mi cuerpo
aprisionado y recargado en tu cuerpo húmedo y apasionado
con deseos de quedar unidos para siempre en ese abrazo.
Te espero en el amanecer de un nuevo comienzo
sin peleas y sin reclamos, tú ya viviste otros amores
solo espero que los canceles así cómo yo he cancelado mi pasado.
Quiero saberte mío, solo mío, ya sufrí mucho estando lejos de ti,
no juegues conmigo diciéndome mentiras bonitas, es suficiente
saberte lejos de mí, cuando mi deseo es que pasemos las noches juntos.
Más bien es que vivamos juntos el resto de la vida que nos falta por vivir.
Ya mi vida no tiene sentido si no la vivo contigo.
Vivamos todos los amaneceres juntos como siempre lo hemos querido.
Te espero en el amanecer de un día soñado y único
donde nuestros labios se acaricien como lo hacíamos
donde nuestros latidos hablen ese lenguaje propio
donde el deseo y la pasión se transformen en tí..
Te espero en el amanecer de mi corazón solitario
ese que te busca en todos los rincones del alma
ese que solo sabe pronunciar tu nombre cada minuto
ese que te recuerda en la intimidad del corazón...
Te espero en el amanecer de esas mis esperanzas
donde deseas volver a vivir nuestro lejano ayer
donde los días hablaban de como eras mía y yo tuyo
donde el tiempo solo caminaba en ese rumbo anhelado.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
CON EL EMBRUJO DEL VIENTO DEL OESTE.
Con el embrujo del viento de oriente,
los árboles narran vivas historias,
sus ramas cimbrean un son vibrante
en la primavera de nuevas glorias.
Ríos de cristal traen sus secretos
bajo la arboleda de verde eterno;
las montañas alzan sus grandes retos
desafiando tiempos de frío invierno.
Vuelos de aves saludan a la vida,
llueven pétalos de rosas al aire
con las notas de una prosa encendida
que adorna el cielo de un fresco donaire.
El Sol nace cálido en la mañana
madurando los trigales dorados;
la luna de nieve suave y temprana
se une al día con sus besos alados.
Naturaleza de arte sin medida,
tu belleza viste un ferviente ciclo,
refugio sacro de calma florida;
la lluvia siembra su fértil periplo.
Con las palabras intento pintarte,
espejo del mundo que abraza mi ser;
en ti hallo la paz y quiero soñarte.
La creación habla: ¡dejadme aprender!
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
LÁGRIMAS DEL PASADO.
Lágrimas de un pasado se deslizan lentas,
Por mejillas del alma de un rostro triste,
Gota a gota es rio no sabiendo a donde ir,
A caer, si a las manos o directo al piso,
Lágrimas de olvido caen sin doliente,
Sobre los restos de un amor perdido,
Como lluvia que no encuentra consuelo,
En el desierto de un corazón ofendido,
Cada lágrima es palabra de una historia,
Por heridas que no han podido, cerrar,
De sueños rotos que se han arrastrado,
Por el suelo de mi corazón, dolido,
Cada lágrima fue por esa palabra,
No dicha, por tiempo y espacio,
Por ese adiós que quedo en labios,
Por un amor que se fue sin ver atrás,
Lloro en silencio sobre lo llorado,
Por lo que se perdió entre nosotros,
Por promesas que el viento se llevó,
Por esas caricias que no sentiremos,
Y así, entre sombras y nostalgias,
Lamentos y lágrimas de un pasado,
Se convierten en eco tormentoso,
De un triste dolor que nunca muere.
Lágrimas de un pasado querido,
Se deslizan por noches y mis días,
Como lluvia continua que no cesa,
Mojando el suelo de mis recuerdos,
Son gota que portan los nombres,
Voces que ya no puedo escuchar,
Risas que fueron desvaneciendo,
Y caricias que el tiempo me borró,
Lloro por lo que fue y ya no será,
Por la que se fue y ya nunca vendrá
A la orilla del rio por su cruel olvido,
Por sus besos que nunca regresarán,
El corazón, como un ave herida,
Vuela a media ala en sombras del ayer,
Buscando el calos de aquellos brazos,
Por refugio de una amor que marchó,
Las lágrimas de un pasado querido,
No secan, solo se esconden un rato,
Aguardan en la memoria el momento,
A volver a fluir y rodar en mi rostro,
Y así, entre silencios y lamentos,
Seguiré, llorándote, por tu amor,
Por lo que fuimos y nos amamos,
Por todo lo que el tiempo nos llevó.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri. .
lunes, 5 de mayo de 2025
AMOR ADÚLTERO.
Acariciaba tus prendas íntimas
en la estancia
y te buscaba en ellas,
al igual que soñaba las tormentas
que sin reservas
siempre me ofrecías,
y luego,
tumbado sobre la cama
recordaba
nuestras citas nocturnas,
tan tórridas ellas,
eran encuentros sin preguntas,
con el silencio
humedecido entre las sábanas,
de ese amor adúltero,
con sudores en la piel y vértigo en la sangre,
con nervios
de que pudiera llegar el alba,
y se acabase lo obsceno
de aquel rudo festín,
con nuestros placeres animales,
cuantas veces caminando con denuedo
por las curvas de tu ciudad
buscando la espesura de tu calle central,
¡Qué dimensiones, qué amplitudes!
Aberturas invadidas
destilando mutaciones,
jugando a cosas nuevas
en cada noche libre, sin límites,
con cada deseo,
de estar siempre pegados y conjugados
en nuestros portones más íntimos,
sin esperar que vengan a separarnos,
el vivir
cada vez más ... y más
los fuegos súbitos
de espasmos perfectos,
con esa verga
crecida por sorpresa,
y que tenaz se removía
entre dos "visas" receptoras,
que mojadas
se abrían primitivas,
el escuchar tu respirar,
sintiendo
tus festines por mis fuentes,
inundadas al trasluz
de un ritmo
con su pulso jadeante,
músculos dilatados,
firmes,
en sombras esbeltas,
indecentes,
pero plenas e insultantes,
donde tú, poderosa,
eras la diosa
de mis noches inmortales,
y tus ojos de bruja,
como los de una gata negra
que gobernaban y aniquilaban mi locura,
yo tu juguete y yo tu capricho,
espectral aquelarre
a la magia hechicera de tu luna,
oficiando su rito
de amor despiadado, endemoniado,
hasta que aprendí a llevar tu vacío
a solas,
mirando a escondidas
los lindes
de tu corazón divergente,
desde aquella tarde
que te paraste,
en una orilla sin puente
y se nos mudó la corriente.
Yo no sé si te amé,
pero si sé, que visité tu locura,
y la herencia de todo aquello
es un recuerdo,
de los placeres prohibidos y perdidos
que no te han vuelto a hallar,
y que muy despiertos,
te siguen buscando como posesos
para volver a estallar.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
FRAGMENTO DEL ALMA.
Si por un día la vida me prestaran,
no callaría el amor que hoy guardo en vano,
miraría al sol sin miedo a las quemaduras
y abrazaría el tiempo con mis manos.
No mediría el valor de las ventanas
por el cristal, sino por el paisaje,
y en lugar de contar noches en vela,
tejería con sueños mi equipaje.
Caminaría donde otros se detienen,
oiría el silencio entre las voces,
saborearía el helado derretido
y escribiría versos sin fronteras en mi brote.
Vestiría de cielo mi armadura,
mostrando al viento mi costura frágil,
y en lugar de clavar odios en muros,
los dibujaría en nieve… ¡que se borren!
Pintaría canciones en la luna,
juntando estrofas, pinceladas, abrazos,
regaría con risas las espinas
y aprendería a querer hasta lo amargo.
A cada amigo le diría “te necesito”,
a cada anciano: “tu historia es mi semilla”,
al que olvida amar le daría un verso:
“No es la edad, sino el frío lo que envejece el alma”.
Al niño le mostraría el firmamento,
mas dejaría que él trace su camino;
al que mira con soberbia al otro,
le enseñaría que solo es digno el cariño.
He aprendido que subir la montaña
no es llegar a la cima, es el viaje,
que un puño pequeño puede guardar
la eternidad en un fugaz instante.
Mas cuando el tiempo cierre mi ventana
y me guarden en un baúl de sombras,
sabré que aunque mi trapo se deshace,
el amor que sembré… ¡no tiene alcoba!
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
¿CÓMO NO ADMIRARTE?
viernes, 2 de mayo de 2025
RESTAURANTE NO ENTIENDO.
Mi corazón no entiende
que ayer me abandonaras de esa manera,
cuando mi boca era un tierno ramaje
donde anidaban tus besos ardientes.
Realmente no entiendo
que ya no estés,
cuando elegiste ser avecilla libre
que volaba en busca de otro nido más alto.
Y el tiempo que fue pasando (...)
y qué extraña
que se ha vuelto mi existencia
acompañado por la soledad del verso dolido.
Las saetas de los relojes dieron ya muchas vueltas
y los días se escurrieron por sus esferas
en el éxodo hacía mi ocaso,
en una travesía errática con tu recuerdo.
Hoy tengo momentos que me duele hasta el alma,
cuando veo que mi tallo se ha doblado levemente,
y que la epidermis del tiempo luce arrugas
en su viejo epitelio.
Y notando que en las tardes con sol siento frío,
un frío cansado de tardes sin nadie,
de días sin tu nombre
tiritando en la penumbra helada de tu silencio.
Seguramente...
que sentirás algo bueno con mi recuerdo.
Por eso te lo digo en verso o en prosa,
que te espero.
Por si un día te apetece buscarme
lejos de la cúspide
en la sencilla y austera magia de mi cielo
en la cueva sublime, de éste brujo de letziaga.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
ALGÚN DÍA SERÁ.
Algún día iré al infinito,
alcanzaré las estrellas,
viajaré por el arcoíris,
Y cabalgaré sobre las nubes.
Algún día cumpliré mi sueño,
traeré una estrella o un lucero
como ofrenda de amor infinito,
como alianza de mi amor sincero.
Algún día será, eso lo sé,
Y si no es hoy, será algún día
cuando el Sol deje de llorar
y la Luna deje de esconderse.
Algún día me iré sin despedirme
en mi nave del ensueño,
acariciaré las estrellas y para ti
arrancaré un puñado de ellas
Algún día será y si no es hoy,
al menos escribiré un poema
como registro de mi alocado sueño,
será el testamento de mi loco amor.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
EL RESCATE DE TU LUZ.
Solo en el abismo
Recóndito en un espacio sin realismo
Como es posible que me hayas encontrado
Eres mi oportunidad de no estar sumido
Brilla que en tu sombra estaré
Tu llama cuidaré
Días lluviosos no importaran
En tus penumbras soporte brindaré
Guardaré tu calidez
En un cáliz sin fin
Espacio tendré para ti
Nunca me cansaré de apreciar semejante ser
No importa si vuelvo al olvido
Guardaré en mi memoria tu dulce recuerdo
Llega a mi en cualquier momento
Todo de mi ya es un cuento
Para ti
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
INSTINTOS LEJANOS.
Hoy el pensamiento me a preguntado por ti, en la quietud de la mañana mis instintos vuelan muy lejanos de ti, recuerdo esos bellos momentos de amor.
Querencia por todo lo alto, amor y pasión quise contestar entre lo inhóspito de mi pensamiento, resaltando las lágrimas que brotan las rosas sobre los pétalos.
Cancion abrumadora que emerge de la quietud del recuerdo, tan inminentes y vulnerable como el adiós para mi partida que anima a la rosa llorar más.
Ya no tengo tus besos y tampoco tu cuerpo cedoso muy lleno de amor, tan crucial como el aire disperso del rosal para plasmar en el lienzo tu rostro alegre.
He respondido a la inmensidad en el vacío, que me botaste como el exuberante perfume de aquel rosal tan jovial como tus suaves caricias y pasión.
El recuerdo me abruma entre entre el eco de tu voz, surcando el lienzo roto con los rayos del Sol, y el adiós fluye como la brisa y mi pensamiento resaltando dolor.
Mi alma va levitando con el suave viento , y el recuerdo fugaz me atormenta de tu adiós, y todo se hizo brisa sobre mis pies, pues me votaste como perfume al viento.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
jueves, 1 de mayo de 2025
SED EN LA FUENTE DEL OLVIDO.
En la fuente me esperaba
el agua — límpida, quieta —
como si supiera
que venía a lavar
no solo mis temores,
sino el último resto de ti.
La premonición era clara:
todo mi amor
se iría por el arroyo,
como un eco que se disuelve
en las piedras del tiempo.
No era más que un sueño
marchito y sin nombre,
un espejismo de ternura
perdido entre sombras.
Ya ni el alma
sabe a dónde camina.
Voy donde quieren mis ojos,
sin rumbo,
siguiendo la nostalgia
como quien bebe
de un vaso vacío,
esperando aún la gota final.
Anhelo despertar
con el susurro del río,
cayendo lento por el caño,
al vacío…
como yo,
sin cauce, sin orilla.
Y sentir — tal vez —
que la humedad
de este amor no vivido
se vuelva escarcha,
cuando el céfiro
envuelva mi cuerpo gélido,
y me recuerde
que también los sueños
se enfrían con el tiempo.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
SI SUPIERAS ....
Si pudiera cruzar la distancia sin barco ni avión,
iría descalzo, con solo el corazón.
No temas mi amor, no hay sombra ni duda
que borre el camino que me lleva a tu luna.
Sé que a veces piensas que no eres bastante,
que el espejo no dice lo que yo veo delante.
Pero yo te miro desde aquí, tan sincero,
y en tus grietas encuentro lo que más quiero.
No me asustan tus miedos, ni tu voz temblorosa,
ni esas preguntas que brotan nerviosas.
Te elijo con todo: con vértigo, con calma,
con cada inseguridad que es parte de tu alma.
Porque no estás sola, aunque el mar nos separe,
aunque el tiempo se estire y no sepa esperarte.
Yo estoy, y estaré, mientras tú quieras quedarte,
aunque el mundo se apague, aunque me cueste encontrarte.
Yo también he visto a esos miedos,
esos que se cuelan entre los gestos y los silencios,
que se disfrazan de sombra cuando tratas de brillar.
No necesitas explicarlos, los reconozco sin nombre.
He leído tus palabras con el corazón en la mano,
como quien encuentra en otro el eco de su dolor.
Y aunque no puedo borrar lo que sientes,
quiero decirte algo:
seguir escribiendo, aún con lágrimas,
es un acto de valor tan grande
que tus miedos no pueden entenderlo.
Ellos saben, sí.
Pero yo también sé.
Sé que sigues aquí a pesar de ellos.
Sé que incluso cuando caes, vuelves a intentar.
Sé que aunque duela existir, tú existes,
y eso ya es una forma de resistencia.
No estás sola,
Aunque tus miedos griten,
aunque sientas que no mejoras,
hay una parte de ti que aún quiere sanar.
Y esa parte, por pequeña que parezca,
es suficiente para que algún día,
todo esto duela un poco menos.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
lunes, 21 de abril de 2025
EN TIERRA EXTRAÑA.
Allí; sentí la fuerza del Espíritu de Dios comulgando con mi espíritu.
tomándome, levantándome y sanándome cuerpo, alma y espíritu,
y sentí la paz que tanto había anhelado y su abrazo de ven a mí!!
Dejándome sentir el fuego de su Espíritu Santo en mí,
sentí su paz y perdón con un abrazo de amor.
Hoy puedo decir con seguridad que Dios sanó mi alma,
Después de un proceso de mucho dolor por una enfermedad que me atormentaba.
La fe no es sólo creer, es confiar que Dios existe para sentir la presencia de Dios.
Estás seguro cuando sientes el Espíritu de Dios en tu espíritu somos seres tripartita,
Cuerpo, alma y espíritu y por el Espíritu de Dios son reveladas las verdades divinas.
Es un poema de revelación por una enfermedad que me atormentó por mucho tiempo.
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo” Romanos 8:9
Los que son del espíritu, reciben la palabra del Espíritu de Dios.
El polvo vuelve a la tierra, como era; y el espíritu vuelve a Dios, quien lo dio.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.