Un blog con mucho sentimiento y romanticismo, donde he desarrollado esa espiritualidad que no es fácil de adquirir por sí,que no nace del alma, una intuición extra.Es como si dentro de mí alguien me fuera dictando algo que no conozco,el espíritu del más allá de lo divino.La poesía es una divinidad,poder llegar al alma o al corazón de otros por medio de versos,no lo hace cualquiera,sólo quien posee un Don del Espíritu.Un poeta que deleita con el verbo, así como la poesía
lunes, 21 de abril de 2025
QUIERO ESCRIBIRTE UN POEMA.
domingo, 20 de abril de 2025
GRAN POEMA
sábado, 19 de abril de 2025
EL VIENTO SE LLEVA INOCENCIAS
la tele seguía prendida, escupiendo imágenes que nadie veía. Afuera, se escuchaba como el perro ladraba, asustado o acostumbrado, como todos. En el piso, un vaso hecho trizas, en la mesa, un cenicero repleto. Y en un rincón, ella mirando, sin saber si moverse o desaparecer.
las voces subían y bajaban, los portazos temblaban como si la casa misma tuviera miedo. Nadie era héroe ahí, todos peleaban, todos caían, y a los que no peleaban, igual los arrastraban a la guerra. La infancia no tenía lugar en ese campo minado.
Nadie es héroe en un campo de batalla donde el enemigo es la propia sangre. Nadie gana cuando las guerras se libran en la mesa del comedor, cuando las palabras pesan más que los puños y los silencios son trincheras donde se esconden los que aún no aprendieron a defenderse.
Los ojos de la infancia vieron demasiado, entendieron lo que nunca deberían haber entendido. La inocencia no tuvo lugar entre vasos rotos, entre puertas que se cerraban con furia, entre sombras que se movían de un lado a otro como fantasmas enojados.
Y al final, cuando todo se apaga, cuando los cuerpos caen rendidos por el desgaste del odio, queda solo el viento, llevándose el eco de lo que fue. La vela se desvanece en el viento y ella quedaba sin aliento, porque a veces, el peor castigo no es el ruido, sino la ausencia de todo.
viernes, 18 de abril de 2025
TU AFECTO Y TU CARIÑO SON LOS DETONANTES.
Tu afecto y tu cariño son los detonantes de mi felicidad, de mi esfuerzo, de mis ganas de buscar lo mejor para ti. Aun a tu corta edad, me has ensenado y me sigues ensenado muchas cosas de esta vida.
Te agradezco por ayudarme a darme encontrar en lado dulce y no amargo de la vida. Fuiste mi motivación más grande para concluir con éxito este proyecto.
Tu afecto y tu cariño son los motores que encienden y hacen marchar a este corazón que antes de ti estuvo sombrío y faltó de ganas de sentir vida,gracias por ser el motivo de mí vivir!
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
martes, 8 de abril de 2025
TE AMÉ ANTES QUE EL TIEMPO EXISTIERA.
Te amé cuando aún no nacía el instante,
cuando el alba dormía su primer color,
cuando el sol era un sueño distante
y la luna no sabía qué era el amor.
Te amé en las sombras de antiguas auroras,
en los suspiros de un cielo sin voz,
cuando el universo bordaba sus horas
y el destino aprendía a llamarte por vos.
Tus ojos, relámpagos de mi memoria,
encienden volcanes en mi corazón.
Tu risa, la lluvia que canta mi historia,
tu ausencia, la herida sin redención.
Camino en las ruinas de lo que tuvimos,
como un loco aferrado a un ayer,
como un niño que busca entre los abismos
la sombra imposible de aquel querer.
Tu nombre aún vibra en cada estrella,
como un eco sagrado que no se va.
Mi alma, aún sedienta, aún es doncella
esperando el milagro de tu regresar.
Te amé antes del tiempo, y tras su condena,
te amaré cuando el mundo deje de girar.
Porque hay fuegos que arden sin pena
y jamás se atreven a terminar
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
lunes, 7 de abril de 2025
CUANDO SE NOTE MI AUSENCIA.
Hay una extraña relación… entre lo que fui contigo…
y toda la abundante inspiración que han generado mis versos,
un nexo difícil de explicar…que ha desafiado al tiempo…
y perdura en la conciencia,
incomprensible de entender…pero revela tu presencia.
De porque pasan estas cosas…
tal vez el cielo tenga respuesta,
quizá en él azulino limbo se guarde alguna razón,
yo solo expongo el motivo de lo compartido…
y puedo dar fe de las consecuencias de tu ausencia…
que han dejado secuelas difíciles de aceptar…tristes de reconocer.
No sé si tú, alguna vez, de casualidad y con frecuencia,
has podido experimentar alguna rara sensación,
esa misma emoción que asalta mi corazón.
Tal vez tú, así como yo,
no has podido olvidar los pormenores de nuestro encuentro,
quiera Dios que sea así,
que tanto tu como yo…nos reconozcamos en alguna instancia,
y volvamos a compartir…en donde prevalezca el sentimiento,
con un divino propósito.
Alguna vez…
encontré una frase muy singular:
“cuando los latidos de mi corazón…presientan los latidos del tuyo…
probablemente, lo más seguro…será porque estoy pensando en ti…
y tú en mí…con igual o mayor intensidad, y de exacta manera”,
pues entonces se cumplirá…un ejercicio elemental de reciprocidad celestial.
Y es así como hoy cumplo mi rutina,
la de expresarte una vez más…el origen de pasión.
Pero el día llegará … en que se note mi ausencia,
y esa fecha se ajustará…al triunfó de tu indiferencia…
que al fin conseguirá…borrarte de mi existencia.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
CAMINANTE.
caminante no hay camino
se hace camino al andar
cada tropiezo y huella
muestra una vuelta natural
la casualidad merecida de la vida
la fuerza y paciencia adquirida
Soñando se abren puertas
de caminos diversos
ilusiones abiertas
para este y otros versos.
Los ríos susurran secretos,
cada curva es un reto.
Las flores en el sendero,
son testigos de lo sincero.
A veces el viento sopla fuerte,
pero siempre hay luz en la suerte.
Las risas se vuelven canto,
y el amor se siente tanto.
El horizonte llama a seguir,
con el corazón porvenir.
Caminante, nunca te detengas,
que la vida siempre entrega.
Soy un caminante donde las almas fueron sepultadas
bajo la invisible tierra húmeda del silencio,
donde quedaron sin su brillo las estrellas ya apagadas
y las sombras escaparon de los cuerpos ancianos y viejos.
Un caminante donde el viento arrastró la voz y sus palabras
donde se sintió una vez la fragilidad del tiempo,
donde los sueños se quedaron dormidos sobre una almohada
y el pasado se llevó solo los mejores momentos.
Un caminante apenas de las verdades no encontradas
de lo que tiene el rostro cruel del mismo sufrimiento,
donde me fue envenenando el mismo aire que respiraba
y todo era una trampa al llegar al final del mismo juego.
Caminante de felicidades y tragedias humanas
de destinos que disímiles caminos fueron abriendo,
quien caminó entre las cosas que nunca fueron olvidadas
y volvió después de caminar allí entre los muertos...
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
jueves, 3 de abril de 2025
COMO UN RAYITO.
Como un rayito de luna quiero
tenerte, para que me des tu calor
de mujer;
o si llegara en la aurora
que bonito sería;
llegar de pesca y encontrarte,
difrutar de lo que traigo y,
luego darnos ese amor
que espero de tí.
Que felíz fuera
tenerte a mi lado y en mi corazón.
que te note cerca mía
que tu piel, sea mi piel
que el sabor que das mujer
sea el sabor de mi vida.
Como el rayito de luna
que se cuela por rendijas,
como el cielo con su aurora
o el mar que suave se agita,
que bonito que sería
el tener todo de ti,
me basta por ser feliz
que estuvieras en mi vida.
Como un rayito de sol,
Qué muy curioso amanece
Qué con su mano parece
Regalarte un girasol
A través de la ventana,
El quiere entrar y tocarte
El girasol obsequiarte
En esta bella mañana
GIRASOLES EN LA CAMA?
CUANDO LLEGA A AMANECER,
Y ENTRE TANTO PUEDES VER
SE COLÓ POR LA VENTANA,
ESCAPÁNDOSE DESPUÉS
ESE OLOR DE LA MAÑANA.
Oh, rayo de luna, que en la noche brillas,
y tú, mujer, que en mi corazón habitas,
dadme vuestro amor, y llenad mi alma de luz,
para que este pobre pescador no se pierda en la cruz.
En el mar de la vida, navego sin rumbo,
sin esperanza, sin amor, sin luz que me guíe,
pero si vosotras me dabais vuestro favor,
mi corazón se llenaría de alegría y de amor.
Oh, rayo de luna, eres tan delicado,
y tú, mujer, eres tan hermosa y tan radiante,
regaleme tu amor, yo sería el más dichoso,
y mi corazón gozoso de contento.
rayo de luna, belleza radiente de mujer,
dame tu amor, y alegra mi corazón,
de este pobre pescador
que no se pierda en la noche.
Que bonito si en la aurora
fuera yo quien te encontrara,
como el sol tras la ventana
o el mar que a tus pies llegara.
Rayito de luna eres,
y en tu luz mi alma repara.
Oh Selene tu que miras
Con desdén desde lo alto
Si me tomas por asalto
Sonarán excelsas liras
Porque así es que tiras
De mi para atraerme
Y que pueda atreverme
A cruzar el arroyito
Que bañas con tu rayito
Ya que en ti quieres verme
Como un rayito de luna
Quiero cruzar tu ventana
Acercarme hasta tu cama
E iluminar tu alma pura;
Cubrirte como la espuma
Y contemplar linda cara
Y besarte en la calma:
Toda mi vida ya es tuya;
Al contemplar nueva aurora
Transformar plata en oro
Rayo de luna en de sol;
Al fin, poseerte toda,
Ya nunca más estar solo:
Dueño de tu corazón…
Que los rayitos de luna
No consigan despertarme
Y que pueda así soñarte
Entre sábanas a oscuras,
Que se cierre la ventana
Y que se marche la aurora,
Que queden solo las horas
Como testigos de amantes.
Como una luz,
Como un rayo chiquito,
Como una miriade de lucecitas.
Entre tus rayos, mi pequeña,
Carlos Alb.
entre tus brazos,
chispazos,
de amor.
Eres amor mio ese hermoso rayito
de sol en mi , que atraviesa mi ventana
y al rozar mi carita despierta
mi amor por ti ...
pedacito de luz que ilumina
y me hace sonreir , pensando en ti
dime porfavor...
si acaso también iluminas la faz
de mi amor ,
cuando despierta si acaso me piensa
como yo le pienso
hermoso rayito de sol ..
platicale a mi amor cuanto
pienso en él.
Cual dulce canto de ave en el contorno,
la verde nave, frágil embarcación,
la Aurora vio surcar con emoción,
que a uno en quejas su sino confrontó;
cual roca firme, el otro, con porfía,
al cruel destino opuso su desdén,
y en la mar bravía, encontró su zen,
en la lucha constante, día a día.
El mar, testigo de su ardua labor,
de cáñamo en nudos su vida hilaba,
y cada remo un suspiro de amor;
pescadores, cuyo afán se alzaba,
en la Aurora reflejaban su ardor,
en olas y rocas su alma quedaba.
Como un rayito de luna
Que entra por la ventana
A dos de la madrugada
Entraste a mi vida
Te volviste mi locura
Y traes mi alma alborotada
Eres como ese rayito
Que mi oscuridad ilumina
Como un rayito de esperanza
Que entre tanto los rayitos
Quieren colarse en la cama,
Y los echo y les digo
Que los rayitos no aman
Que dejen la madrugada
Que se alumbre de a poquito
Que tú y yo tan solitos
Nos amamos hasta el alba.
Un destello en la noche oscura,
un instante de luz que perdura.
Un rayito fugaz, veloz y audaz,
que el cielo atraviesa con feroz faz.
Nacido del trueno, su hermano gemelo,
un poder indomable, un anhelo.
De libertad y fuerza sin igual,
un símbolo de vida, fugaz y eternal.
En su danza eléctrica, un misterio,
un secreto guardado en el hemisferio.
Un enigma que el viento susurra al pasar,
un rayito fugaz, que no deja de brillar.
Un rayo pequeño de luz alumbró mi esperanza
Dejando entrever que me amas
Con el intenso destello feroz
Encuentra sosiego el alma
Gime Gime sin dolor por el amor
Desesperanza llega si no estás corazón
Cargado de suspiros y sueños plasmados de iluciones dónde el rayito de luz traspasa el corazón arde de amor por una ilusión del cielo lleno de un suspiro cargado de pasión
Es el rayo quien promete
el fuego siendo real
no lo vemos todo igual
algunas veces se mete.
Al quemar algún juguete
del niño que lo disfruta
esa llama que es tan bruta
quemando siente pasión
y llagando al corazón
nos quema hasta la fruta.
Dejame ser ese rayito al despertar el curioso que entra por tu ventana y se queda cambiándose de lugar toda la tarde, dejame calentarte, tenerte, verte al natural, ser tu seguridad, tu paz, mujer dejame verte al despertar y convertirme en un rayo de luna cuando vayas porque también ahí te quiero acompañar, dejame amarte como yo, como la luna ama al sol tanto que aun de día la podemos ver siguiendo siempre de cerca a su amor, amor mío dejame ser ese rayito de sol.
Un rayito de luz,ilumina mí corazón
Un rayito de luz,es lo que eres y te haré canción.
Un rayito de luz,es tu bello rostro por las mañanas.
Un rayito de luz,es verte llegar por mis ventanas.
Un gran rayo de luz llego a mí vida cuando llegaste tu, he iluminaste el oscuro camino por el cual transitaba.
Un gran rayo de luz eres en mí vida y gracias a ti la soledad hoy se ha marchado para siempre...
Yo quiero que tú ilumines mi desdichada existencia
que des luz a mis ideas, claridad a mi intelecto.
No quiero ser desdichado, quiero borrar mis defectos
En lo profundo de mi alma, hasta el fonde de mi escencia.
Deseo que que tú seas mi guía y que aligeres mi cruz,
que me ilumunes completo como un rayito de luz.
Como un rayito,
como un rayo,
te vi mi hermoso mito,
como una brisa, una canción
Hiciste de tu amor un hito.
Como un rayito de luna,
o un rayito de sol,
tu ser se clavó en mi corazón.
¡Ay de mí!
¿Cómo he de vivir sin tu amor?
Estos rayos que yo siento,
solo vienen con pasión.
Pero espérame un momento,
quiero dártelos mejor.
Cómo un rayo que fustigo el corazón henchido de dolor,violeta tronchada irresoluta como el tiempo que empero olvidar en la gris senda infinita del destino..vienes a mí como hecha brisa hojarasca que envuelven tus ojos de otoño del abismal reflejo hecha el claro sutil cometa remoto de tu sonrisa rayito de luz..
No me queda nada, pero tengo ese rayito de luz
de mi hija metido dentro del alma,
ella ilumina mi camino, como hacía su papá,
y con ella aguanto los golpes que la vida nos da.
Eres mi Susanna ese rayito de sol que calienta
y que me da la completa calma.
Como un rayito que besa la aurora,
así llegaste sin previo aviso,
luz delicada, tibia y dorada,
soplo de vida en un día indeciso.
Brillas callada en mañanas frías,
danza ligera sobre el cristal,
como el rocío que besa las rosas,
como la brisa que abraza el mar.
Como un susurro que arrulla las hojas,
tierna melodía de atardecer,
así tu risa disipa las sombras,
como un latido queriendo nacer.
Llenas los días de dulces colores,
dibujas sueños en mi interior,
como un destello de sol en la lluvia,
como el reflejo de un gran resplandor.
Eres estrella en mi noche callada,
luz que destella sin condición,
como un rayito que nunca se apaga,
como un suspiro hecho canción.
Es que me pierdo,
Y me pierdo en tu andar,
Eres un anhelo,
En piel de plata,
Te espero y deseo,
Entre los confines de mi devaneo,
¡Oh, rayito de luna,
Oh rayito de sol!
Simétrica y mística,
Como ninguna…
Con tu belleza,
Fuera de control…
Porque no quiero los rayos
Del sol, que no me ayudan
Ni quiero los de la luna
Que me quitan desazón.
Quiero rayos de locura
De cariño, de pasión
Quiero sentir la dulzura
Que das a mi corazón
Y no hay rayos verdaderos
Ni luz, que alumbre mi ser
Solo tus rayos morenos
Que se mezclan en mi piel
Son los rayitos que quiero.
Rayito de Luna
En la noche callada, un rayito de luna,
te envuelve en su brillo, dulzura oportuna.
Tu cuerpo suave, un susurro en el aire,
bailando en la sombra de un amor que no agrave.
Cruza el sendero de nuestras miradas,
destellos serenos de almas entrelazadas.
El amor que te entrego, una q²brisa sincera,
un canto eterno que el corazón espera.
Tus risas son ecos que acarician el viento,
un lazo sutil que jamás tiene lamento.
Rayito de luna, en la penumbra clara,
mi refugio en la vida, mi pasión que no para.
Y así, en la danza de estrellas y sueños,
tu abrazo es mi hogar, sin temores ni dueños.
Juntos en la noche, un suave encantamiento,
mi amor, rayito de luna, eres todo mi aliento.
Su calor cae suave en mi piel, como un susurro que viene del cielo, un simple rayito de sol me despierta con
su calor, cae suave en mi pelo como un susurro que viene del cielo, trajo esperanza en su dulce vuelo.
Y si la brisa del alba nos cubre,
te abrazaré como el sol a la flor,
seremos dos almas en un mismo cielo,
latidos fundidos en un solo amor.
Que el tiempo detenga su danza callada,
que el río susurre nuestra canción,
porque en tu mirada, mi dulce amada,
descansa por siempre mi corazón.
Como un rayito
noche en la amplia
redonda y llena
por doquier garúan
intemperie arbolada
gema cristalina
el amor te ilumina
arcoiris de luna
noche mística
tu existencia lo traza
y mis caricias, mujer.
Rayito de luz de sol que radiane bailas en mi ventana,
dando tu encanto a toda mi habitacion,
que besas seranamente mis mejillas cual melodia en cancion
besa de mi amor sus labios y dejale mi emosion.
Crea discreto como tu sabes hacerlo
un senderito cubierto de flores y rosas
para que mi amor al pasar se sienta hermosa
y comparta conmigo la dicha de su andar...
Que los rayos y centellas
De la noche más oscura,
Alumbren todas mis dudas
Y renazcan verdaderas
Las verdades siendo puras.
Que sean rayos de luz
En el camino más negro,
Que pueda encontrar tu cuerpo
Entre tanta multitud
Que los rayos me acompañen
En la búsqueda que quiero
Que iluminen todo el cielo,
Y la tierra con su luz
Por encontrar mi lucero.
Envuelto entre la brisa
como un rallito de luna,
llegas todas las noches
lento muy lento y sin prisa,
tenerte es una fortuna
es una osadia, es un derroche.
A lo largo de la noche,
Un amor creando va,
Con la sombra de luna,
Mi corazón triste,
Deseando a su amada,
Besar y querer,
Y entre su brazos,
Abrazar,
Demostrándole,
Un sentimiento puro,
De amor y leatad.
Entre los olivares
¡Ay madre!
Entre beso y beso
Un verano,en otoño
Yo sentí eso
Como un rayo bendito
Un cachito de cielo
Que no se apague nunca
¡Ay madre!
Que yo lo quiero
Si tus piernas caminan por si misma, adónde te llevan y porque te alejas de mi. Vuelve reculando por los senderos del ayer para que tenga mi jardín la gracia de tu perfil.
Si tus brazos son alas y vuelas por los cielos, ven a compartir mi nido entre árboles de abril. Antes que otoño pinte de gris las lunas y las hojas cubran de sombras de mis heridas sin fin.
Si tus labios son pétalos de una flor dormida, deja que la despierte con una lluvia de besos y riege de vida tu vientre y tu fértil suelo para que encienda de amor tu porvenir.
Si tus piernas te llevan por caminos sin nombre, vuelve siempre a mi, como un rayito de luz.
Te encuentro como un rayito de luz en mí vida. Pues llegaste a iluminar mis días, a brindarme ese calor que no se compara con ninguna otra compañía. Hoy te pido, no te vayas de mi vida; no me despojes de todas tus maravillas. Pues en tí, solo encuentro, pura ternura.
Sombras extrañas juguetean
en los cerros.
El aroma fresco de la hierba
y el susurro de la brisa despeinan
la larga y blanca cabellera
de la luna;
y de tu silueta que,
como un rayito azul
ilumina mi estancia
y mi alma.
y podré escribir verso a verso esta historia de amor
pero aunque mi mente me engañe y yo te amo
no hay nada más puro y sincero,
que el amor que vivirás entre mis brazos, cariño mío
solo te lo digo, amor, que este maldecido
aunque efímero, regálame una noche;
y te mostraré lo que la pasión puede provocar
Como un rayito de luna, alumbrando el camino, recordando aquel error, por lo cual, nos separa este fracaso y desilusión,
reflejo del pasado, mi llanto de soledad por desengaño, lo prometido, siempre debería poderse cumplir, para que el dolor,
no entristezca al alma, hoy este llanto, llorado, marca la senda por sombras en mi soledad, dejando el frío, que nace en la
distancia, con el olvido de todo lo vivido y sentido, con la piel desnuda, al no querer notar mi presencia, frente a ti,
viniendo arrodillado, para decirte, cuánto, es que siento, esas heridas que provoqué en el ayer, haciéndote, llorar, sufriendo.
Rayito de mi vida?, me das la vida me das la felicidas?, dejame que te ofrezca yo mi sincera amistad
Y son rayitos este amor
Que me llena, que me colma
Un relámpago que asoma
Dentro del corazón,
Una luz clara en la sombra
Un hilo, de resplandor
Una imagen que borrosa
Se hace nítida, en amor
El pasado nos ha marcado, con la ironía, padecida por aquellos años, vista en tu triste mirar,
cuanto, diera, de la que ya no tengo, por en algo, aliviar, el dolor que produje, por el desengaño,
pero, como, dije, hoy nos separa, un fracaso y una desilusión sentida, que nos impide, lograr volvernos,
amar, teniendo por el pecado, para cobijarme las noches, las sombras únicas de mi soledad, aprendida.
Y si rayos me destrozan
El alma y el corazón,
Quizás sea porque yo
Me dejé en otra cosa,
Mi corazón y mi alma
Más, sabiéndolo me mata
El alma y el corazón,
Que tu rayo solo son
Esa luz que me hace falta.
lunes, 24 de marzo de 2025
CAMINANDO ENTRE VERSOS.
Dame tu mano que sigo
andando, sin tropezar
confía en mi.. llegarás
a andar por ese camino
que tuviste miedo a andar.
Cógete a lo que escribo
a mis versos, cual refugio
que el mayor de los insultos
salvarás, yendo conmigo
pues de letras soy el justo.
No temas el tropezar
el caerte de rodillas,
pues igual que caes, reafirmas
en tu vida la poesía
sigue andando.. ya verás.
Ya verás como ese día
llegará sin que te caigas,
y mi mano soltarás
pues verás como tus alas,
se despliegan a volar.
Anda muchacho tus letras
no temas por tropezar,
que el camino de poemas
está sembrado de piedras,
que se deben esquivar.
Hoy, te regalo mis letras
porque puedas avanzar,
que entre camino y poetas
todo el tiempo ha de pasar,
esperando a si tropiezas.
Toma el consejo que dado
hoy escribo para ti,
anda lento.. paso a paso
no desistas escribir
aunque caigas reventado.
Porque sigues tu camino
y entre letras, aprendiste
que caerse no es tan malo
cuando el miedo, ya se ha ido
suéltame ahora la mano.
Hoy empiezas caminando
la vida como poeta,
hoy entiendes que tropiezas
entre versos que son malos,
pero sigue con tu meta.
Si naciste entre los libros
entre cuadernos.. carpetas
para que negar tu signo,
tu destino.. es ser poeta
¡sigue ahora tu camino!
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
¿QUIÉN ERES?
Entre el murmullo del alba
y el eco de mis pasos,
me pregunto,
en el silencio del alma,
¿quién soy?
Soy un suspiro
en el vasto universo,
una sombra danzante
entre luces y penumbras,
una mezcla de risas y lágrimas
que se funden en un verso.
No soy solo un reflejo
de lo que fui,
ni un presagio de lo que seré;
soy el aquí y el ahora,
la intersección del tiempo
donde cada duda
se transforma en pregunta
y cada respuesta en un susurro.
Me descubro en cada esquina
del laberinto de la vida,
en el cruce de caminos
donde el pasado se abraza
con el presente,
y en el latido constante
de un corazón que se reinventa.
¿Quién soy? Es una pregunta difusa
donde hipótesis cambia cada día
la ecuación para hallar la hipotenusa
desvirtúa el ángulo en mi bujía.
.
Qué quien soy, pende de sueño y de musa
si me acuesto con shima enaga, arpía,
de costado, enojado, si me acusa
o despierta... jugando con mi hombría.
.
Si, así es, soy una cicatriz externa
un simbionte blandengue, y el disfraz
de emociones y de mi fuerza interna.
.
Sí, también soy el estruendo fugaz
la perpetua estalactita en caverna.
el guerrero ebrio... en busca de su paz.
Si soy seré lo que el tiempo descarta,
alguna sombra roja de mi alma a las tantas,
búsqueda de todo lo que podría encontrarse
en otro mundo real diferente a este.
La duda si acaso me embarga
también soy de una mezcla algo amarga
de emociones mías varias,
y tengo un impulsor casi siempre delante
entre tanto lenguaje que se hace entender sin palabras.
Adonde regresa la sola parca
allí me acontece a mí el celebrarlo
sin mucha lástima por quienquiera debajo
del ácido célico que impregna sus cauces
tal vez simultáneo al final desenlace
que ya respira y me dice:
"tú eres bastante"
Soy la fecha que no te fue escrita
Tu silencio que grita sin voz
La oración que ahora nace proscrita
El poema que en Sol te pintó.
Soy lo incierto que nunca aceptaste
Aquel reto que nadie te dio
El mañana que nunca esperaste
Y esa noche que no amaneció.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
domingo, 23 de marzo de 2025
EL AMOR A TRAVÉS DEL TIEMPO.
LAS HUELLAS DEL TIEMPO.
Diferenciemos entre el ignorante
que no sabe ni de lo que habla,
del culto, que aprecia el valor de las palabras,
pues no hay mayor sensación de libertad
que la de quien elige lo que ignora,
ni mayor prisionero
que aquel que vive encerrado en su ignorancia.
No todo es como uno lo piensa:
para algunos, la luz al final del túnel ilumina;
para otros, ciega.
No te quejes si, en tus días más oscuros,
no logras ver nada más que niebla.
Piensa en los ciegos:
ellos ni siquiera pueden verla.
Me da pena ver a los abuelos
que ya no reconocen a sus nietos,
ni siquiera su propio rostro
al verse reflejados en el espejo.
Caminan como si alguien
les hubiera arrebatado la memoria y los recuerdos.
¿Quién va a ser, sino el mismo paso del tiempo?
Dicen que el tiempo cura,
pero no cura:
tan solo convierte cicatrices en arrugas.
Y ni siquiera todas...
algunas heridas, las más profundas,
permanecen para siempre,
sin disfraz ni tregua.
Ahora comprendo la impotencia
del niño que soñaba jugar entre nubes:
se hizo arquitecto
y apenas logró rozar el cielo con cemento.
Y la del pianista sordo,
que tras años de entrenar sus manos,
no escuchó jamás el alma
que brotaba de sus dedos.
Pues nunca es tarde para cumplir una promesa.
Las estrellas siempre saben esperar,
porque son eternas.
Tampoco es tarde para dejar huella:
hasta los ancianos de noventa
también sueñan.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
ECOS DE LA MONTAÑA.
En el bosque, mil escudos,
donde canta la alborada,
escondo mis pasos mudos
bajo luz enmascarada;
mi corazón va latiendo
por tu voz, mi enamorada.
La brisa acaricia ramas,
me guía hasta tu sonrisa,
tu mirar rompe mis llamas
con ternura, cuando avisa:
en tus brazos vivo siempre,
vida mía, dulce brisa.
En la bruma que se extiende,
mi silueta se concluye,
la montaña se desprende
de su calma, pero instruye.
Me guía por los senderos
donde mi alma se diluye.
Mas, cada árbol es testigo
de mi amor casi secreto,
los jilgueros son mi abrigo
cuando me acerco discreto;
y el rocío me recibe
con un aire tan completo.
¡Oh, serranía encantada,
donde las estrellas lloran!
Tu figura en la cascada
es la magia que devoran;
los luceros en la noche,
que a mi camino decoran.
Soy venado peregrino,
con pasos hechos de canto,
mi destino es tan divino
como el dulce de tu encanto;
entre sombras me desplomo
hasta que te abrace el llanto.
No hay barreras que me frenen,
ni distancias que me asusten;
ni los rayos que resuenen,
ni los vientos que se ajusten,
mi sendero siempre apunta
a tus brazos, que degusten.
Y si el alba me sorprende
con sus luces temblorosas,
que la montaña desprende
sus fragancias más hermosas;
porque en ti mi vida canta
y en tu nombre doy mil rosas.
Soy venadito silente,
hijo fiel de la espesura;
ya mi vida es transparente
como el río en su frescura:
bajo estrellas, mi reflejo,
vive en paz y en su ternura.
Soy venado, fuerte aljibe,
eco vivo de la altura;
mi espíritu, que te escribe,
es del bosque la locura;
y en tus brazos, mi destino,
halla por fin su hermosura
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
lunes, 10 de marzo de 2025
ERES TÚ MI AMADA.
Eres tú, mi hogar sereno
no sé si son tus ojos, luceros que me llaman,
o tu sonrisa, amanecer que mis sombras desvanecen.
Tal vez sea esa chispa, que mi alma inflama,
la que me hace sentir que a tu lado todo florece.
Me gustas tú, así, sin más,
con tus manías y tus sueños, tus días buenos y raros.
Me gusta estar contigo, hablar o callar, sin antifaz,
sabiendo que estás ahí, entre mis páramos, cual faros.
A tu lado, el mundo es un lienzo de colores,
cada instante un regalo, un tesoro que atesoro.
Eres tú, melodía que calma mis dolores,
el faro que guía mis pasos, mi puerto, mi tesoro.
Eres tú, razón de mi alegría, musa de mis versos,
pensamiento que me acompaña en cada despertar.
Eres tú, sueño dulce, anhelo inmerso,
la persona que me hace amar, amar de verdad, sin dudar.
No te prometo la luna, ni estrellas que alcanzar,
solo mi corazón sincero, dispuesto a entregarse por completo.
Quiero contigo un camino sin final, sin cesar,
donde cada paso sea un recuerdo especial, un secreto.
Quiero ser tu refugio, tu confidente, tu amor sereno,
compañero de tus aventuras, guardián de tus sueños.
Quiero contigo la magia del amor, un lazo pleno,
y juntos nuestra propia historia, sin miedos ni empeños.
Quiero compartir risas, lágrimas y silencios,
aprender de tus virtudes, abrazar tus imperfecciones.
Quiero ser el eco de tu voz, reflejo de tus silencios,
y juntos un amor que trascienda generaciones.
Si me permites, cómplice, mi alma gemela,
el que te inspire a volar, el que te ayude a crecer.
Quiero ser el amor que te envuelva, que te consuele y te cela,
y juntos un futuro donde el amor no deje de florecer.
Me haces sentir en casa, en un lugar seguro,
donde puedo ser yo mismo, sin miedo a nada.
Y eso, para mí, es lo más puro.
Me gustas tú, y te amo, mi amada.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
LA MENTIRA.
Miro alrededor de la habitación y el dolor se apodera de mí.
Veo el cuadro que cuelga en la pared,
vacío, sin tu foto que solía iluminar el espacio.
La cama, grande y fría,
un recordatorio constante de que ya no conoces la calidez de tu cuerpo desnudo.
Los pasillos, una vez llenos de ecos de tu risa contagiosa,
ahora están inquietantemente silenciosos.
Mis mañanas, antes llenas del dulce sonido de tu voz,
ahora son un triste despertar a la soledad.
Entre la realidad que me rodea y la fantasía que me aferro,
hay un abismo de vacío y un dolor que parece no tener fin.
Me pregunto ¿cómo se supone que continúe?
¿Cómo se supone que olvide los recuerdos que me atormentan?
Enséñame cómo borrar tu rostro de mi mente,
cómo silenciar los ecos de tu risa en mi corazón.
Enséñame cómo dejar de anhelar tu presencia,
cómo dejar de esperar tu regreso.
Las noches son las más difíciles.
Cuando el mundo se queda en silencio,
le susurro buenas noches al vacío que dejaste,
un susurro lleno de anhelo y desesperación.
Las mañanas son un ritual de dolor,
una taza de café amargo que bebo en tu honor,
un intento inútil de llenar el vacío que dejaste.
Me atormenta la pregunta constante:
¿Por qué no puedo olvidarte?
¿Qué es este lazo invisible que me mantiene atado a ti,
incluso cuando sé que ya no estás?
Este corazón terco y obstinado se aferra a una fantasía,
una esperanza de que algún día regreses.
Pero en el fondo, sé que estoy viviendo una mentira,
una mentira que me destruye un poco más cada día.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
DIME SI AÚN ESTOY.
No quiero ser quien guíe tu vida,
pero tampoco quien quede atrás.
No quiero ser la sombra escondida,
quiero estar donde puedas mirar.
No pido más de lo que tú sientas,
pero tampoco quiero olvidar
que antes el tiempo era un puente
y hoy parece un muro más.
Dime si aún estoy en tu alma,
si aún me guardas dentro de ti.
Si todavía soy parte de tu calma
o solo un recuerdo que empieza a morir.
No quiero ser un peso en tus días,
pero quiero ser donde descansas.
Si caes, seré quien te levanta,
si dudas, te daré esperanza.
Dime si aún estoy en tu alma,
si aún me guardas dentro de ti.
Si todavía soy parte de tu calma
o solo un recuerdo que empieza a morir.
Si te hablo, ¿me escuchas?
Si te busco, ¿me sientes?
No quiero amarte en la sombra,
quiero estar en tu presente.
Dime si aún estoy en tu alma,
si aún me guardas dentro de ti.
Si todavía soy parte de tu calma
o solo un recuerdo que empieza a morir.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
miércoles, 5 de marzo de 2025
LAS MONJAS TAMBIÉN SE ENAMORAN.
LAS LETRAS NO DAN PAN.
Que las letras no dan pan
obvia relatividad,
en honor a la verdad
mil herramientas te dan,
para dar un profesional
incluyendo al labriego leal,
que alimenta la infértil ciudad
productor en el campo,
con su sudor vendrá
el muy nutritivo trigo
e insumos que lo aliñarán
o un artesano panadero
en calidad y diversidad.
Las letras no nos dan pan,
pero sí la libertad de optar
por una humanista actitud
en favor de armonía y paz,
de darle un valor agregado
al alimento en cantidad,
es decir, poder compartir
con digna solidaridad.
No te dan pan material
te dan pan espiritual,
y las necesarias luces
que a ti y a otros los guiarán.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
QUÉDATE.
COSITAS PARA LA MUJER.
¿Qué podríamos tener?
¿Esas sencillas cositas
que son tan solo fortuitas
según suerte de mujer?
Hay muy poquito que ver
y no es nada complicado
para el corazón orlado
que da todo lo que tiene,
aunque nunca lo rellene
con todo aquello que ha dado.
¿El sentirse comprendida?
Es asunto emocional,
el delgadito cristal
que con cariño se cuida.
Una conciencia querida
por donde pasa el amor,
pequeño mundo interior
que aunque casi todo mide,
hay pocas veces que pide
por evitar un dolor.
¿Deseada, valorada?
Uy, qué bien, y qué suerte
si un alguien sabe mecerte
con una linda mirada.
Es a veces la cruzada
que dura toda una vida,
el no sentirte perdida
por un reconocimiento
que a veces, te trae el viento
siendo una causa vencida.
¿Poder no ser maltratada?
Son imposibles muy feos
que no quitan los deseos
de poder vivir amada.
Pero es la vida malvada
cuando la piedad se seca,
y eres solo la muñeca
de látigos represivos
y complejos vengativos
de una vieja biblioteca.
¿Qué podríamos tener?
Solo sencillas escenas,
aros de miel en cadenas,
lanas de amor que tejer.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
lunes, 3 de marzo de 2025
¿QUIÉN ERES?
Entre el murmullo del alba
y el eco de mis pasos,
me pregunto,
en el silencio del alma,
¿quién soy?
Soy un suspiro
en el vasto universo,
una sombra danzante
entre luces y penumbras,
una mezcla de risas y lágrimas
que se funden en un verso.
No soy solo un reflejo
de lo que fui,
ni un presagio de lo que seré;
soy el aquí y el ahora,
la intersección del tiempo
donde cada duda
se transforma en pregunta
y cada respuesta en un susurro.
Me descubro en cada esquina
del laberinto de la vida,
en el cruce de caminos
donde el pasado se abraza
con el presente,
y en el latido constante
de un corazón que se reinventa.
¿Quién soy? Es una pregunta difusa
donde hipótesis cambia cada día
la ecuación para hallar la hipotenusa
desvirtúa el ángulo en mi bujía.
.
Qué quien soy, pende de sueño y de musa
si me acuesto con shima enaga, arpía,
de costado, enojado, si me acusa
o despierta... jugando con mi hombría.
.
Si, así es, soy una cicatriz externa
un simbionte blandengue, y el disfraz
de emociones y de mi fuerza interna.
.
Sí, también soy el estruendo fugaz
la perpetua estalactita en caverna.
el guerrero ebrio... en busca de su paz.
Si soy seré lo que el tiempo descarta,
alguna sombra roja de mi alma a las tantas,
búsqueda de todo lo que podría encontrarse
en otro mundo real diferente a este.
La duda si acaso me embarga
también soy de una mezcla algo amarga
de emociones mías varias,
y tengo un impulsor casi siempre delante
entre tanto lenguaje que se hace entender sin palabras.
Adonde regresa la sola parca
allí me acontece a mí el celebrarlo
sin mucha lástima por quienquiera debajo
del ácido célico que impregna sus cauces
tal vez simultáneo al final desenlace
que ya respira y me dice:
"tú eres bastante".
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
ENTRE LA LUZ Y EL SILENCIO.
donde la sombra abraza el silencio,
tu luz resplandece como un suspiro
que recorre el alma en su viaje eterno.
En tu reflejo, el mundo se aquieta,
cual susurro de antiguas melodías
que se pierden al ritmo de las estrellas,
tejiendo sueños entre el día y la noche.
Eres misterio, raíz profunda,
que crece en lo invisible,
y en tu andar, encuentro la calma
que escapa de todo lo visible.
Cada palabra se disuelve en el viento,
como hojas caídas que ya no regresan.
El eco de tu canto se esconde en el tiempo,
y la brisa me envuelve en un dulce abrazo.
Tus ojos, dos luceros en el firmamento,
son promesas guardadas en la quietud del alma,
dibujando caminos en el cielo y en el mar,
donde los sueños aún florecen en calma.
Y en el abrazo de la noche eterna,
un suspiro entre las estrellas florece,
el silencio danza en una melodía callada,
mientras el alma se disuelve en el misterio.
Con cada estrella que en tu mirada brilla,
se despiertan los secretos del universo,
y todo se convierte en un suspiro,
un sueño inmenso, tejido de misterio.
LA VERDAD NO DICHA DE LA VIDA.
“A veces, la vida, dice, en soledad,
Sabrán, cuanto en verdad se necesitan. ”
La verdad es algo que no siempre se dice, por labios,
En silencios pesados, se esconde el dolor con tristeza,
Palabras precisas que no brotan y secretos no mueren,
Y en el vacío el amor se desvanece, sin tener un honor,
En ojos que ya no brillan se refleja el fin de un sueño,
La llama que una vez ardió, alta, llena de luz por vida,
Ahora se apagó es solo ceniza y viento frío en soledad,
Que como dunas en un desierto, se corren de aquí, allá,
Las falacias tienen patas cortas, es un abismo, sin fondo,
Donde vamos a caer, sin una red, que puedan sostenernos,
Y en el fondo, solo veremos antiguas lágrimas olvidadas,
Aunado al eco por lo que no se pudo y que nunca se dijo,
La verdad es un puente roto, que se fue lento, mellando,
Que no nos deja cruzar y escribir otra parte de la historia,
Y en su lugar, observar, como quedan páginas en blanco,
Recordando lo que no fue, por falta de tiempo y espacio,
En el silencio, nuestra soledad aprendida, fue creciendo,
Y el corazón, latió con dolor cada amanecer al despertar,
Porque en el fondo, desde las aceras opuestas del destino,
Sabemos bien que esta verdad es lo que nos hizo, sufrir,
La verdad es algo que no siempre se dice, por labios,
Pero su ausencia es lo que más duele, recordándonos,
El porqué del vacío sentido por lo no dicho mirándonos,
Donde hoy se esconde el final de un amor que ya no es,
Recuerdo las noches que pasamos juntos bajo las estrellas,
Las que nos parecían sonreírnos, compartiendo la felicidad,
Pero ahora, esas mismas estrellas, parecen haberse enseriado,
Y un cielo sin estrellas, parece notarse como vacío y apagado,
La verdad, como un fantasma, se ha levantado, me persigue,
Recordándome de lo que pudo ser, pero jamás fue, vivido,
En cada esquina un recuerdo acecha, sorprendiendo al doblar,
Y en cada mirada, se lee un adiós, sin palabras que decir,
La verdad es algo que no siempre, se dice, por labios,
Pero en mi corazón, late con dolor el olvido de todo lo vivido,
Porque en el fondo, sabía que todo, este sentido, no era verdad,
Pero quería creer, por un instante, que todo esto fuese diferente,
Ahora, únicamente me queda el eco adormecido de tu voz,
Y la certeza de que fue un sueño, un mal pero sincero sueño,
La verdad finalmente se ha revelado, se han volteado las cartas,
Y yo, con el corazón roto, me he quedado aquí, muy solo,
A la ventana, días lluviosos contemplo los montes reverdecer,
En verano la suave briza intenta secarme las lágrimas al rostro,
No te olvidaré, ni dejaré de pensar en ti, pese a todo lo vivido,
Porque donde quiera que tú estés, eres la razón de mi existencia,
La verdad es algo que no siempre se dice por labios,
Pero en silencios, late con más fuerza que un susurro,
En tus ojos, una mentira se escondía, diciéndome te amo,
Y yo, ciego, creí en cada palabra que me dijiste, con un beso.
LA MÁS FELIZ DE LAS MUJERES.
puedo aproximarte a mí, llenarme de ti,
beber en tus labios para hallar la embriaguez y el frenesí,
romper tus vestiduras para ver la luz
y dormir entre lo sagrado de tus senos que me envuelven,
cubriéndome de la miel de tus besos, a tu costado,
introduciéndome en la humareda de tu vientre,
para que mi pasión en medio de tu canto se entierre
y así poder poseerte, para trocarte en paroxismo y delirio,
para que seas sólo mía y sólo mía sea tu boca
y yo en esclavitud quede en la prisión de tus brazos,
sea un siervo que fielmente propicie tu deleites
y así juntos forjaremos al hilo que irrompiblemente
nos atará a los dos, para ser tú la más feliz de la mujeres.
sábado, 1 de marzo de 2025
VÉNDEME UN BESO.
Te quiero pedir algo que nace de lo más profundo de mi ser.
No es un simple favor, es un anhelo que me consume.
¿Sería posible que me vendas un beso tuyo?
Uno solo, que guarde en mi memoria como un tesoro invaluable.
Pagaría lo que fuera por sentir tus labios sobre los míos,
aunque sea por un instante fugaz.
¿Y qué hay de tu mirada?
Esa que me hace perder el aliento y acelera mi corazón.
¿Podrías venderme por un momento? Me perdería en la profundidad de tus ojos,
en el brillo que solo tú posees.
Ansiaría poder comprar uno de tus abrazos.
Sentir tus brazos rodeándome, tu calor envolviéndome,
tu aroma impregnando mi piel.
Daría cualquier cosa por ese refugio que solo tú puedes brindar.
Estoy dispuesto a pagar por cada uno de estos gestos,
por cada muestra de tu afecto.
No me importa el precio,
porque lo que tú me das no tiene comparación.
Te pagaré cada día con mi amor incondicional,
con mi devoción inquebrantable.
Te daré mi tiempo, mi atención, mi presencia constante.
Te entregaré todo de mí, sin reservas ni limitaciones.
No moriré por ti, porque eso sería un final.
En cambio, te prometo vivir por ti cada día,
hacer de mi vida un homenaje a nuestro amor.
Que tu corazón encuentre la paz que tanto anhela,
que tus días se llenen de gozo y felicidad. En la tormenta,
seré tu refugio, tu ancla en medio del caos.
En el invierno, te abrazaré más fuerte para que nunca sientas frío.
Quiero que sepas que mi amor por ti es infinito,
que mi deseo es hacerte feliz y estar a tu lado siempre.
Estoy dispuesto a pagar por el momento junto a ti.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
EL CIELO SE OSCURECIÓ.
Noches sin luna,
un cielo sin estrellas
que me entrego
un augurio anunciado.
Desde que te has alejado
en este bosque oscuro
no tengo consuelo
y me he perdido.
Este dolor que me concierne
a anhelar tu miel
y embriagarme en tu querer
se ha ido y no volverá.
Ojos de luna,
sutiles caricias,
un amor incierto que tortura
cavo mi tumba.
Sin tu amor
he perecido en el frio suelo
esperando morir en la suave tierra
Y que el tiempo se lleve esta pena.
Doncellez que de mí se alejaba
cuando tus labios sedientos
con mis pechos se encontraban
y nos rendíamos ante la indecencia.
Completa me sentía
cuando en tus brazos cedía
entre besos y caricias
sobre la luz de la luna.
Ahora te has marchado
dejándome sedienta
anhelando tus aguas
en esta terrible sequía.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
QUIERO DESNUDARTE.
INSPIRACIÓN.
La noche, susurra silencios en cada rincón del alma y las letras hacen fila en mi pensamiento, mientras la musa nace en los despojos del sueño que sacudo de las sabanas y caen rotos esparcidos por el suelo mientras los otros corren despavoridos, retumbando los temores, demasiados estridentes para un susurro escondido de un amor incierto.
En muchas noches inquietas, que mi alma sube y baja del dolor al olvido, dejo de reñir con la oscuridad y no escucho a mi almohada y mi olfato se resiste al olor de soledad de mis sabanas. Busco mi guitarra, mi cuaderno de pastas azules, una foto de ella, entre los cientos que tengo y me pongo a analizarla, escrutando cada gesto visible de ella, dejado para mí.
Me gusta estar arropado por la oscuridad de la noche y ese sabor a olvido de la inspiraciónTejer a mano cada sueño, poniendo en su sitio al viento que juega con su pelo, la risa, como verso ocupando toda la atención de un bolígrafo semidormido. El desvelo de la luna que te empuja al sofá, para esconder lo cotidiano de tu vida, en cada verso tuyo que me oculta.
No me gusta luchar contra el insomnio, me dejo llevar, me tiro en sus brazos y rebusco en su interior mi inspiración. Las palabras exactas que de mañana visita su ventana, mientras ella, despierta al lado de su cotidianeidad y va a lo excepcional de la vida. Un amor de papel, algo que nació en la cercanía del corazón sin cama; pero profundamente sembradas.
Dice Fromm que cuando dormimos, pasamos a diversa forma de existencia. Y creamos historias que no han ocurrido, pero que pueden construirse. A mi me gusta soñar despierto, viendo tu imagen, mas que construir, preparar nuestra próxima cita, en un renglón, en un párrafo. Ver aparecer tu imagen, abre mis ojos a la bondad del universo que te trae a mi..
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
miércoles, 26 de febrero de 2025
MODELO DE AMOR.
El amor entre humanos
no se debe comparar,
con el de los animales
porque sería exagerar.
Existen varios animales
que son hermosos modelos,
aunque actúen por instinto
y no conozcan los celos.
Cuando el cisne macho
tiene una hembra elegida,
después de que se aparean
es para toda la vida.
Los cisnes en el amor son del amor
el mejor símbolo de vida
y si uno de los muere
el otro vera su vida extinguida.
Los cisnes son un modelo
de amor real y puro,
para ser imitado por todos
en este mundo tan oscuro.
El amor entre los cisnes
es para toda la vida,
el hombre cambia de pareja
cuando su mujer se descuida.
Porque el hombre no imita
al cisne en el plano del amor,
es que con su inteligencia
se cree muy superior ?.
Que bello y admirable
con ese gran esplendor,
una pareja de cisnes
son un modelo de amor.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
martes, 25 de febrero de 2025
PREFACIO.
LÁGRIMAS DORMIDAS.
Malas hierbas del lenguaje viven agazapadas entre las palabras,
malos tiempos para la lírica, mientras duerme la inspiración,
agotada en el jardín del alma, entre tenues rayos de la luna
Voces henchidas de lágrimas dormidas, reprimidas en el alma;
noches mirando, desde el balcón, pasar sus blancas quimeras,
bajan en silencio en la noche, en las ramas del amor y la nostalgia
En la calma del silencio, de pálida luna, entre brisas de fragancias,
sueña en la musa que atiza en su mente con su fuego la pasión.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
viernes, 21 de febrero de 2025
COSAS DE LA VIDA.
COSAS DE LA VIDA.
Cómo explicarte lo que sucede, ingrata vida, si me cierras puertas y ventanas sin ninguna salida.
Me enviaste a la decepción para caminar tomado de la mano derecha, y a la desilusión de la mano izquierda.
Luego a la traición para que camine a mis espaldas y a la burla para que esté de frente.
Aparentemente te crees graciosa, pues la frustración hacia malabares ayudado por la agonía soportando su sarcástica risa.
La tristeza por mí se divertía; algo en el oído le decía a la melancolía que no llegué a comprender.
El tiempo no se quedaba quieto, de mí se alejaba, dejándome a la duda para conversar de tonterías.
La pena no se apiadó de mí; me subía a lo alto y me hacía caer en lo más bajo en complicidad con el ánimo.
Creo que quieres que parezca un mono o un payaso: ando inquieto y causo risas, todo parece un chiste, pero ni modo.
La ocasión hizo su trabajo, que rápidamente obedeció a la acción, dejándome en desventaja.
Como un estúpido, observo en la ventana, siendo esclavo de la nostalgia que no me deja recordar dónde dejé mi memoria.
Conoces bastante mi historia, que llamaste cuento a mi encuentro y enviaste a la depresión para que me empuje al vacío.
"Muchas gracias, pero tu compasión y, más aún, tus disculpas a estas alturas ya no quiero".
Autor
Antonio Carlos Izaguerri
sábado, 1 de febrero de 2025
LITURGIA DE UN FANTASMA.
Apagar las luces, encender mis derrotas,
luminosa rutina al morder la noche,
cuando el silencio grita desangrando su voz
y en el hielo del tiempo,
mi pecho oculta un quásar en agonía.
Apagar las luces, encender tu ausencia,
en este gran vacío, tan lleno de sus ojos,
que pueblan los rincones,
y atraviesan las paredes de esta noche fría.
Asaltar un lápiz y rasgar las hojas,
delineando a tientas tu sombra sin dueño.
Quise darte vida con mis manos rotas
e invente tu respiro con tinta y con ansias,
pero solo habitas donde arde mi sueño.
Sombra que no ya eres mía.
Tejiéndote un vestido de versos y aromas,
quise que me miraras como Sol en el día,
mas los pétalos mueren sin tu geografía.
Las palabras se esfuman como lluvia en las olas,
son sal que carcome risas, son balas sin glorias
y este jueves sangra en mi costado de nada.
Apagar las luces y poblarme de tu alma
aquí en la penumbra silente, de este exilio en llamas
es prender mi vida con esta fe desnuda,
que mastica tu ausencia como un pan sin miga.
De ti que eres el todo y la herida vacía,
de ti, que en mi costado lates y no te escudas
Encender las luces y ahora toca desterrarte
Como las huellas del naufragio que el tiempo no nombra.
Apagar tu mito, extinguir mi herida,
terco de beber en esta copa sin vida.
Jugué a ser Dios con barro y con ceniza
por tallar tu nombre en el agua mentida
o por forzar tu eclipse a ser mi cornisa.
Reservarte un hueco en la noche desnuda,
apagar las luces, para incendiar mi angustia,
mintiéndome tu cuerpo hasta que el alba ajuste
su frío en mi pecho... y repita la farsa.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
TRAS LAS SOMBRAS DE UN PASADO.
“A veces, la vida, dice, nada, podrá impedir,
Que las arenas del tiempo, sean juez y testigo.”
El pasado me desvela, atormenta en los pensamientos,
Persigue sin dar un minuto de piedad por misericordia,
Hay penas del alma, que deben pagarse antes de partir,
Una lágrima no hace verano, pero dos son un tormento,
Para quien recuerda, por ese, que ha olvidado un amor,
El dolor del duelo da paso la tristeza vivida en soledad.
Días largos, sufridos, sumidos pensamientos, prosiguen,
Buscando razón y existencia para quien amó con ilusión,
Entregando, todo su corazón, no mereciendo un olvido,
Reconozco ser algo tarde, como para poder, reclamarte,
Nada a cambio por haberte amado sin ser nunca amado,
Pero, tengo una razón el haberte dejado, solo a ti hablar,
Por el fracaso y desilusión vivida, pido una sola cosa,
No rompas mi silencio, recriminándome y déjame llorar,
Esas, lágrimas de estíos que jamás, lloraste a mi lado,
Permite al llorar, lo haga por desahogo y bien al alma,
Drenando, toda, la frustración que ha enmudecido mi vida,
Recorriéndome mi rostro y entre los dedos, gotean al piso,
No imaginas que difícil es mirarte plácidamente dormida,
A la cama sin poder, acercarme a ti y decirte que te amo,
Viendo como a nuestra historia se le viene su punto final,
No sé, para ti, pero para mí, no es, ni será, nunca, fácil,
Por eso, digo, acércate a mí, para que platiquemos, hoy,
Quien quita salga humo blanco de nuestra conversación,
Tiempo por espacio ha pasado desde la última, vez,
Que intentamos hablar y poder darnos una oportunidad,
Perdonándonos antes de pretender, volver a amarnos,
Pero tu silencio dando la espalda, pareciese no querer,
Concederlo, siendo injusta, por quien nada se guardó,
Entregándolo todo y a nombre por este, nuestro amor,
Será, que sin saberlo, mi amor, no llegó a tu corazón,
Llenándolo, plenamente, por las frustraciones al verte,
Yo con ganas en cama y tu volteada, fingiendo dormir,
O será ese tiempo y espacio perdido, fue menguando,
Hasta enfriar, irrecuperablemente, esa pasión, tenida,
Al extremo de decir, que te he perdido, para siempre.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
viernes, 31 de enero de 2025
BAJO EL CIELO DE TU MIRADA.
Bajo el cielo inmenso de tu dulce mirada,
hallé los secretos que el alma anhelaba,
un mundo sin sombras, sin miedo ni prisa,
donde el tiempo se rinde y el amor se desliza.
Tus ojos, luceros de noche estrellada,
me envuelven en sueños de calma sagrada,
y en ellos descubro la paz que persigo,
el faro encendido que guía mi abrigo.
Tus labios, promesas de mares callados,
dibujan caricias en besos dorados,
y al roce sutil de su ardiente dulzura,
se borran los miedos, renace la cura.
Tus manos, senderos de cálida brisa,
me llevan, me atrapan, me envuelven sin prisa,
y en cada caricia, en cada latido,
encuentro el destino que siempre he querido.
Si el mundo se apaga y el tiempo se esconde,
si el eco del viento mi voz ya no responde,
mi amor seguirá en cada estrella encendida,
eterno y sincero, más fuerte que la vida.
Pues amarte, mi vida, no es solo un instante,
es fuego y ceniza, es norte y levante,
es arte, es poesía, es verso y es calma,
es todo en mi cuerpo, es todo en mi alma.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
EL POETA.
QUISIERA SER ...
Quisiera ser tantas cosas, que la tinta se termina
antes de que la hoja se termine de llenar...
Quisiera ser más linda, como las chicas de las
revistas, con lindos labios, lindos ojos, lindo cabello,
caderas anchas, la cintura más marcada y perfecta
que ha existido jamás.
Quisiera ser más inteligente como mis compañeras, tener notas excelentes, y sobresalir en la
clase.
Quisiera ser más llamativa, que mi personalidad no sea
una molestia para los demás. Que mi rareza no asuste y
sobresalga entre todo.
Quisiera que mis dientes no fueran tan chuecos, que
mi nariz no fuera tan larga, que mi boca no sea tan pequeña,
que mi voz no fuera tan áspera, que mis ojos fueran más
grandes y mi pelo más domable.
Quisiera ser más talentosa, que la vergüenza no me
carcoma la boca del estómago, que los nervios no me
traicionen cuando no es necesario.
Quisiera ser menos sensible, que llorar no fuera mi pasatiempo favorito, que mi corazón no fuera tan
blando con personas que solo ven lo necesario de mí.
Quisiera tantas cosas, que sé que la vida no me dará
para hacerlo. Quisiera ser yo, pero a la vez, más de lo que soy.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
jueves, 30 de enero de 2025
DESPERTAR.
Y se rompió el encanto que sostenía la magia,
la mirada perdida en los colores bellos del vitral
donde el sol colorea la mañana y la vida se despierta de prisa.
Aun así tomó tiempo en descifrar; con cuál arcilla se levantó el altar
donde fueron sacrificadas maravillas, ilusiones ejecutadas al azar
decapitadas tan solo por probar de qué lado está la fuerza.
Desde las sombras me sonríe el saber, que siempre fuera el mediador
entre poder y hacer; hay un mendigo en un portal
llorando lágrimas de sal recitando versos a media voz
a cambio de un poco de calor, de un pedazo de pan
le urge escuchar el ruido alentador de la moneda que golpeará en su plato Antillano.
Paso a paso camina el día, por este gran mercado
donde el sentir tiene un valor y el dolor va exhibiendo su traje recargado
en el ruedo se enfrenta el poder, la ira, la ilusión y un verbo conjugado
esperar quién es el vencedor, si alcanza la obsesión y ver el sueño realizado.
Mientas por la ciudad corren brisas de mar, verano renovado
sueños de luz que se ven al final del túnel
que se apresta a cruzar un pueblo ilusionado.
Está incrustado en cada corazón en bien y el mal,
que la verdad tome su posición, sin condición y arriben más y más peces y pan,
que reaparezca ardua la labor premiando al corazón cada sueño dorado,
y que sonría la felicidad sin la necesidad del suelo abandonado.
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
EL MISTERIO DEL AMOR.
Que malestar transita en mí, que fui tu dueño,
tu casto recuerdo es el desasosiego de mi alma,
que enturbia el silencio y la paz de mi sueño,
y altera irreparablemente mi anhelada calma.
Un bello y triste recuerdo que provoca disturbios
en mis apacibles, merecidos y añorados excesos.
La dulce miel que brotaba de tus ardientes labios,
tus jugosos labios, fuente inagotable de tus besos.
Afligido recuerdo que eclipsa la paz de mi morada,
ahora que el triste vagar de mi retiro circula pausado
hacia el ocaso final, de mi merecida y finita alborada.
Voluntarioso anhelo que se empeña en rememorar
los más placenteros, bellos y pacíficos momentos
que marcaron mi vida, y que son difíciles de olvidar.
En mi soledad me pregunto, porque llegan
ahora, cuando el conformismo de mi alma
transita por caminos que, al morir me llevan.
¿Será acaso una paga o tributo extraordinario,
un premio que el destino considera merecido
por mi largo y duro penar en mi triste calvario?
¿Dónde está la llave que guarda los secretos
del amor imperecedero en todos sus aspectos?
¿Quién conoce y subyuga el misterio del amor,
la justa paz del alma en los instantes de temor?
Autor
Antonio Carlos Izaguerri.
PARA EL TIEMPO...
Para el tiempo y el momento,
haz un alto nada más,
y descansa, si es preciso,
de tu duro caminar.
Mira lejos, con tus ojos,
las casitas de azafrán,
que has soñado tantas veces
y te quieren saludar.
También mira las montañas
con su manto sinigual,
de blancura y de pureza
que se encuentran más atrás.
Hay susurros en el aire
de resacas y de sal,
son del llanto de la tierra
y del hombre por su pan.
Todo esto que ahora piensas
y que ves al descansar,
es la vida y el latido
y un resumen de la edad.
Silba el viento en la distancia
y se acerca el temporal,
tú prosigues el camino
sin temor a fracasar.
Un poema va en tu pecho
y también en tu morral,
son retales de la infancia
que tú evocas al cantar.